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Dedicado especialmente a aquellas personas que quieran iniciarse en el maravilloso mundo del autocultivo de sus propios alimentos. Aquí les traigo un manual muy útil sobre cómo injertar todo tipo de árboles y arbustos, el cual puede ser de gran uso tanto para inexpertos como para iniciados, ya que contiene numerosas imágenes y explicaciones sencillas para poder llevar a cabo sin problema esta labor.

LEER MANUAL DE INJERTOS DE TODOS LOS ARBOLES Y ARBUSTOS

 

Moringa es el único género de la familia Moringaceae. Este género comprende 13 especies, todas las cuales son árboles de climas tropicales y subtropicales.

La especie más popular es Moringa oleifera, un árbol original de Kerala estado de la India, el cual se le conoce comúnmente como Moringa. Esta variedad se cultiva en los trópicos. La variedad africana Moringa stenopetala, es también extensamente cultivada pero menos que la Moringa oleifera.

El sabor de la moringa es agradable y sus partes se pueden comer crudas, especialmente las hojas y flores (que son de color crema y aparecen principalmente en épocas de sequía, cuando el árbol suele perder las hojas) o cocidas de varias formas (por ejemplo en guisos). Las flores son ricas en carbohidratos y tienen un buen sabor, se pueden mezclar con huevos batidos y hacer una tortilla. Las hojas pueden usarse para hacer jugos y tienen un gusto suavemente picante (una mezcla entre berro y rabanito). Además da fruto en forma de vainas que, estando verdes, se pueden cocer y tienen gusto parecido a las chauchas, cuando están maduras se hierven con un poco de sal, se abren y se extraen las semillas ya listas para consumir, de sabor parecido al garbanzo y también se pueden tostar. Las raíces son comestibles, parecen zanahorias pero de gusto picante.

Según los estudios científicos, un ser humano podría sobrevivir comiendo nada más las hojas, flores y semillas de este árbol, ya que tiene todos los nutrientes que el cuerpo humano necesita para existir.

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Una chinampa (del náhuatl chinamitl, seto o cerca de cañas) es un método mesoamericano antiguo de agricultura y expansión territorial que, a través de una especie de balsas cubiertas con tierra, sirvieron para cultivar flores y verduras, así como para ampliar el territorio en la superficie de lagos y lagunas del Valle de México; haciendo a México-Tenochtitlan una ciudad flotante. Las utilizaban para la agricultura y adueñarse de los otros terrenos.

Una chinampa es una balsa, de armazón hecha con troncos y varas, en ocasiones de considerables dimensiones, sobre la que se deposita tierra vegetal debidamente seleccionada con materias biodegradables como pasto, hojarasca, cáscaras de diferentes frutas y vegetales, etc. En la chinampa se sembraba un sauce para que sus raíces crecieran desde el agua hasta la tierra firme en la ribera de lagunas y arroyos, y luego de que el sauce crecía, sembraban diferentes cultivos los cuales luego cosechaban.

Se trata de una técnica iniciada en época de los toltecas, aunque su máximo desarrollo se consiguió en el siglo XVI. Hacia 1519, esta técnica, por ejemplo, ocupaba casi todo el lago Xochimilco, y su combinación con otras técnicas como la irrigación por canales y la construcción de bancales, permitió sustentar una población muy densa.

De este modo, los agricultores aprovecharon las márgenes de los pantanos y de las concentraciones de agua formadas durante la estación húmeda con el fin de obtener suelos mejor irrigados y más ricos, pudiendo conseguir en ocasiones tres cosechas anuales. También, como ocurrió en Río Bec, cultivaron jardines en torno a sus casas -cortijos-, donde plantaron otras plantas que requerían mayor cuidado y que diversificaban su dieta. En la misma región y en las montañas en torno al sitio de Caracol, fueron modificadas numerosas colinas con el fin de contener terrazas agrícolas que aumentaran la producción, a la vez que frenaran la erosión.

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HERNIARIA (HERNIARIA GLABRA)

 La herniaria es una planta herbácea que puede durar varios años, aunque no llega a hacerse una planta muy robusta; echa unas raíces muy firmes y ramificadas, lo que le permite colonizar todo tipo de suelos, aún los más movedizos.
Posee unas hojas pequeñas, lanceoladas, y las flores – que se agrupan formando diminutas espigas- también son menudas.
La planta se da en toda Europa y gran parte de Asia, creciendo en todo tipo de sustrato, sobre todo en aquellos pobres y arenosos.


En España se la puede encontrar a lo largo de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica y en general en zonas poco calizas.
La planta florece a principios de año, casi en primavera, aunque puede seguir floreciendo hasta el verano.
La recolección se realiza en el mismo período de floración, ya que es en este momento cuando la planta es más rica en principios activos.
Es importante que una vez secada se conserve en tarros herméticos y fuera de la luz.
En la planta se pueden encontrar saponinas, cumarinas y flavonoides.

 

 Desde el punto de vista científico, la planta no está muy bien estudiada, aunque popularmente se ha utilizado desde siempre como diurético y también se sabe que actúa sobre las inflamaciones y espasmos de las vías urinarias.
A esta planta se la conoce con el nombre de rompepiedras, porque actúa de forma preventiva contra la formación de cálculos renales y sedimentos urinarios.
En general, es una planta que favorece el buen funcionamiento de las vías urinarias.
Como tal planta no aparece en textos muy antiguos; las primeras referencias datan de mediados del siglo XVI.
En principio se pensó que tenía virtudes en el tratamiento de la hernia, y de ahí su nombre genérico.
Posteriormente su uso se popularizó para combatir los cálculos de riñón y las arenillas; esta aplicación la debió sugerir el hecho de que la planta crece siempre entre arenas, aparte de que sus flores forman numerosos granos en las sumidades de las plantas.

 

 Propiedades

  • Ya en 1633 John Gerard decía que su bebida secaba y aceleraba el cierre de las hernias
  • Ejerce efecto diurético por lo que se recomienda para casos de edemas.
  • También es antiespasmódica, astringente y antiséptica, recomendada para cistitis y uretritis.
  • Por su contenido en saponinas se utiliza en el tratamiento de eccemas y psoriasis.
  • Trastornos del metabolismo.
  • Retención de líquido.
  • Tos.
  • Mucosidad espesa.
  • Trastornos del riñón y la vejiga: Cistitis. Espasmos dolorosos en cólicos y enfriamientos. Uretritis.
  • Aparato respiratorio/Neumología: Tos. Tuberculosis.
  • Trastornos de la vesícula biliar. Ictericia.
  • Heridas mal cicatrizadas (baños).

                                           

 Otros nombres: Arenal. Arenaria. Arenilla. Cachapeiro. Cachapete. Cazapete. Cientoengrana. Ciento en grana. Gazapeio. Gazapeiro. Gazapeos. Gazapero. Gazapete. Gazapeto. Gazapote. Granujilla. Herniaria. Hierba cólica. Hierba de la orina. Hierba de la piedra. Hierba del turco. Hierba lacólica. Hierba turca. Manzanilla. Manzanilla del campo. Manzanilla fuerte. Milengrana. Mil en grana. Mil en rama. Milgranos. Mil granos. Millegranos. Polígono menor. Quebrantapiedra. Quebrantapiedras. . Rompepiedras. Yerba de la orina. Yerba del mal de piedra. Yerba del turco. Yerba golondrina. Yerba turca.

 

 

 

http://www.rdnattural.es/plantas-y-nutrientes-para-el-organismo/plantas/herniaria/

 http://es.wikipedia.org/wiki/Herniaria_glabra

http://plantasmuycurativas.blogspot.com/2009/11/herniaria-herniaria-glabra.html

Especial Celíacos II

CARENCIAS DE HIERRO, VITAMINAS D Y B12.

Los alimentos ricos en vitamina B12 son las vísceras como los riñones, el hígado y carnes en general, además de huevos y productos lácteos. De los pescados podemos destacar las sardinas, el atún, y las almejas.

Vitamina D – (calciferol): es esencial para favorecer la absorción de calcio y fósforo. Como se forma en la piel por la acción de los rayos ultravioleta, si se toma el sol de vez en cuando, no será necesario buscar un aporte extra en la dieta.

Los alimentos que contienen más vitamina D son las sardinas, los boquerones, el atún, el bonito, los quesos grasos, la margarina, los champiñones y los huevos. La cantidad diaria recomendada al día está entre los 5 y 10 microgramos.

Vitamina B12 – (cobalamina): es fundamental en la formación de glóbulos rojos y para el crecimiento corporal y regeneración de los tejidos. El déficit da lugar a ‘anemia perniciosa’ (palidez, cansancio, etc.), pero a diferencia de otras vitaminas hidrosolubles se acumula en el hígado, por lo que hay que estar periodos muy largos sin la vitamina B12 para que se produzcan insuficiencias.

Las fuentes de hierro son muy diversas
* La levadura de cerveza nos aporta el hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico.
* Las algas marinas son las reinas del hierro y en especial las Dulse, Hiziki y Espirulina.
* Dentro de los cereales, la quinoa Real es el que mayor cantidad nos aporta.
* En el grupo de las legumbres, las judías rojas, garbanzos, la soja, lentejas, altramuces y guisantes.
* Entre los frutos secos y las semillas, los higos secos, las almendras, anacardos, coco, cacahuetes, y pipas de girasol.
* También la Remolacha y la Alfalfa germinada nos dan una buena dosis de Hierro.

      QUINOA: UN AUTÉNTICO SUPERALIMENTO

La quinoa -planta sagrada conocida como “cereal madre” en quechua- fue durante siglos el alimento básico de los incas hasta que la llegada de los españoles la llevó al ostracismo en beneficio de otros cultivos como el maíz o la patata. En realidad no es propiamente un cereal sino una planta de hojas anchas perteneciente a la misma familia que la remolacha, las espinacas y las acelgas de la que se aprovechan tanto las hojas -cocinadas o como verdura fresca- como sus semillas.Y tanto aquéllas como sus semillas contienen vitaminas, minerales, fitoquímicos, aminoácidos y ácidos grasos no saturados además de ser ricas en fibra. Con la impagable ventaja de que al no tener gluten puede ser ingerida incluso por los celiacos y los bebés en forma de papilla.

En 1975 un grupo de investigadores de la Academia de Ciencias de Estados Unidos afirmó que la quinoa es “uno de los mejores alimentos de origen vegetal para el consumo humano”. Y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que “posee el balance de proteínas y nutrientes más cercano a lo que sería el ideal de alimentación de un ser humano”. Todo lo cual llevó a la NASA a integrarla en la dieta de los astronautas, especialmente durante los vuelos de larga duración.
Hablamos de una planta que resiste bien el frío, la sequía y la altura y que, además, puede cultivarse hasta en suelos de escasa riqueza nutritiva; de hecho se cultiva incluso a 3.500 metros sobre el nivel del mar en lugares donde subsisten muy pocas especies vegetales.
¿Y están justificados tales elogios? Pues evidentemente sí ya que contiene todos los aminoácidos esenciales, cantidades importantes de vitaminas y minerales, interesantes fitoquímicos, fibra y grasas saludables. Con la ventaja de que no contiene gluten y puede ser consumida por los celiacos y los bebés en forma de papilla.

SEMILLAS SAGRADAS

La quinoa –cuyo denominación en Botánica es Chenopodium quinoa willd- era una de las plantas más veneradas por los antiguos pobladores del altiplano andino y formó parte de la alimentación diaria de los incas y de otras culturas precolombinas durante miles de años. De hecho era tal la importancia que se le daba que el propio emperador sembraba la quinoa utilizando herramientas de oro, sus semillas formaban parte de todos los rituales de culto al sol e, incluso, se depositaban en las tumbas junto a los muertos. Sin embargo los españoles prefirieron exportar a todo el mundo otros productos y la quinoa quedó olvidada en las cumbres andinas. Un error que en los últimos años han venido a remediar investigadores de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Chile y Argentina, principales países productores y consumidores de este alimento junto a Estados Unidos. Y así, poco a poco, este “trigo de los incas” –como lo llamaron los españoles- ha ido obteniendo el reconocimiento nutricional y medicinal que merece. Bueno, en realidad no es un cereal aunque esté considerado así. Pertenece a la misma familia botánica de las espinacas, la remolacha o las acelgas pero al tener sus semillas forma de diminuto grano -de unos 2 milímetros de diámetro- y ser la parte que más se consume es por lo que se le ha venido considerando un cereal más.
Hablemos pues de sus semillas. Lo habitual es que sean de color amarillo blanquecino aunque también pueden ser –depende de la especie- rosas, rojas, naranjas, púrpuras o negras-. Y están recubiertas por unas sustancias resinosas llamadas saponinas de sabor amargo que evitan que se las coman los pájaros y que además, al ser introducidas en agua, forman una solución jabonosa por lo que los incas utilizaban las cáscaras para asearse y lavar la ropa. Ambas razones hacen pues que se deban lavar bien los granos antes de consumirlos. Son asimismo comestibles los tallos y las hojas -o pencas- aunque en España es difícil encontrar éstas últimas a pesar de que en Iberoamérica se utilizan como una verdura más. Las semillas en cambio se adquieren sin mayor dificultad en los herbolarios -e, incluso, en algunas grandes superficies- y se preparan de la misma forma que el arroz por lo que pueden consumirse frías, calientes, germinadas, en ensalada, en sopa, como guarnición, para elaborar postres, etc. En cuanto a su sabor recuerda al del arroz integral aunque su textura es mucho más fina y agradable. Se trata de granos blandos y fácil digestión con un valor nutritivo -en términos generales- considerablemente mayor que el del arroz, el maíz, el trigo, la cebada, la avena y hasta algunas hortalizas.

          EXTRAORDINARIAMENTE NUTRITIVA

Las semillas de quinoa son ricas en vitaminas del grupo B -especialmente en B1(tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina) y B9(ácido fólico)- C y E pero más interesante aún resulta su composición mineral, especialmente si se la compara con el trigo, el arroz y el maíz. Y es que se trata de un alimento muy rico en calcio -contiene más del cuádruple que el maíz, casi el triple que el arroz y mucho más que el trigo- fácilmente absorbible por el organismo por lo que su ingesta ayuda a evitar la descalcificación y la osteoporosis)-, hierro -contiene el triple que el trigo y el quíntuple que el arroz (el maíz carece de este mineral)-, potasio -el doble que el trigo, el cuádruple que el maíz y ocho veces más que el arroz-, magnesio -en cantidades bastante superiores también al de los otros tres cereales-, fósforo -los niveles son parecidos a los del trigo pero muy superiores a los del arroz y, sobre todo, a los del maíz-, zinc -casi dobla la cantidad contenida en el trigo y cuadruplica la del maíz (el arroz no contiene este mineral)- y manganeso -sólo el trigo supera en este mineral a la quinoa mientras el arroz posee la mitad y el maíz la cuarta parte-. Además contiene pequeñas cantidades de cobre y de litio.
Por lo que respecta a la fibra supone el 6% del peso total del grano y es la que hace que la ingesta de quinoa favorezca el tránsito intestinal, regule los niveles de colesterol, estimule el desarrollo de flora bacteriana beneficiosa y ayude a prevenir el cáncer de colon.
En cuanto a los hidratos de carbono las semillas de quinoa contienen entre un 58 y un 68% de almidón y un 5% de azúcares -lo que la convierte en una fuente óptima de energía que se libera en el organismo de forma lenta por su importante cantidad de fibra-. La grasa en cambio oscila sólo entre el 4 y el 9% siendo básicamente ácido linoleico (omega 6), ácido graso poliinsaturado de amplios efectos biológicos positivos para la salud.
También cabe destacar que la quinoa contiene daidzeína y cenisteína, dos fitoestrógenos que ayudan a prevenir la osteoporosis y muchas de las alteraciones orgánicas y funcionales ocasionadas por la falta de estrógenos durante la menopausia además de favorecer la adecuada actividad metabólica del organismo y la correcta circulación de la sangre.
Cabe agregar que la quinoa, como antes se adelantó, no contiene gluten por lo que pueden tomarla incluso los celiacos, las personas que sufren problemas intestinales y los bebés.
Ahora bien, la verdad es que si por algo destaca la quinoa es por su riqueza proteica, especialmente en aminoácidos esenciales. Lo explicamos.

PROTEÍNAS DE ALTO VALOR BIOLÓGICO

Entre el 16 y el 20% del peso de una semilla de quinoa lo constituyen proteínas de alto valor biológico, entre ellas todos los aminoácidos, incluidos los esenciales, es decir, los que el organismo es incapaz de fabricar y por tanto requiere ingerirlos con la alimentación. Y no olvidemos que los aminoácidos son los elementos que forman las proteínas (la unión de un pequeño número de aminoácidos da lugar a un péptido; si ese número es menor de diez se llama oligopéptido, si es superior a diez polipéptido y, finalmente, cuando el número de aminoácidos es superior a 50 se habla ya de proteína) y cumplen un papel fundamental dando forma a las células, tejidos y órganos y participando en todos los procesos biológicos.
En suma, constituyen “el fundamento mismo de la vida” como bien explicó en la sección de Medicina Ortomolecular de la revista José Ramón Llorente -Presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular- al hablar de ellos en los números 56 y 57 (léalos en www.dsalud.com). Bueno, pues por ponerlo en cifras diremos que 100 gramos de quinoa contienen casi el quíntuple de lisina, más del doble de isoleucina, metionina, fenilalanina, treonina y valina, y cantidades muy superiores de leucina (todos ellos aminoácidos esenciales junto con el triptófano) en comparación con 100 gramos de trigo. Además supera a éste –en algunos casos por el triple- en las cantidades de histidina, arginina, alanina y glicina además de contener aminoácidos no presentes en el trigo como laprolina, elácido aspártico, elácido glutámico, lacisteína, la serina y la tirosina(todos ellos aminoácidos no esenciales).
Excepcional riqueza en aminoácidos que confiere a la quinoa propiedades terapéuticas muy interesantes. Y ello porque la biodisponibilidad de la lisina de la quinoa –el aminoácido esencial más abundante en sus semillas-, por ejemplo, es muy alta mientras en el trigo, el arroz, la avena, el mijo o el sésamo es notablemente más baja. Y hablamos de un aminoácido que mejora la función inmunitaria al colaborar en la formación de anticuerpos, favorece la función gástrica, colabora en la reparación celular, participa en el metabolismo de los ácidos grasos, ayuda al transporte y absorción del calcio e, incluso, parece retardar o impedir -junto con la vitamina C- las metástasis cancerosas, por mencionar sólo algunas de sus numerosas actividades terapéuticas.
En cuanto a la isoleucina, la leucina y la valina participan, juntos, en la producción de energía muscular, mejoran los trastornos neuromusculares, previenen el daño hepático y permiten mantener en equilibrio los niveles de azúcar en sangre, entre otras funciones. Por lo que respecta a la metionina se sabe que el hígado la utiliza para producir s-adenosi-metionina, una sustancia especialmente eficaz para tratar enfermedades hepáticas, depresión, osteoartritis, trastornos cerebrales, fibromialgia y fatiga crónica, entre otras dolencias. Además actúa como potente agente detoxificador que disminuye de forma considerable los niveles de metales pesados en el organismo y ejerce una importante protección frente a los radicales libres.
La quinoa también contiene cantidades interesantes de fenilalanina -un estimulante cerebral y elemento principal de los neurotransmisores que promueven el estado de alerta y el alivio del dolor y de la depresión, entre otras funciones-, de treonina –que interviene en las labores de desintoxicación del hígado, participa en la formación de colágeno y elastina, y facilita la absorción de otros nutrientes- y triptófano -precursor inmediato del neurotransmisor serotonina por lo que se utiliza con éxito en casos de depresión, estrés, ansiedad, insomnio y conducta compulsiva.
Por lo que respecta a los aminoácidos “no esenciales” la quinoa contiene más del triple de histidina que el trigo, sustancia que sí es en cambio esencial en el caso de los bebés ya que elorganismo no la puede sintetizar hasta que somos adultos por lo que es muy recomendable que los niños la adquieran mediante la alimentación, especialmente en épocas de crecimiento. Además tiene una acción ligeramente antiinflamatoria y participa en el sistema de respuesta inmunitaria.
La arginina, por su parte, también es considerada un aminoácido casi esencial en la infancia niñez y adolescencia ya que estimula la producción y liberación de la hormona de crecimiento además de mejorar la actividad del timo y de los linfocitos T, participar en el crecimiento y reparación muscular y ser un protector y detoxificador hepático.
En cuanto a la alanina es fuente de energía para músculos, cerebro y sistema nervioso y la glicina actúa como un neurotransmisor tranquilizante en el cerebro y como regulador de la función motora. Agregaremos que la prolina –aminoácido que no contienen otros cereales como el trigo- participa en la reparación de las articulaciones, es necesaria para la cicatrización de lesiones y úlceras, parece ser eficaz para tratar los casos de impotencia y frigidez, es protector cardiovascular y se utiliza junto a la lisina y la vitamina C para impedir o limitar las metástasis cancerosas.
Tampoco es común en los cereales corrientes el ácido aspártico –que mejora la función hepática y es indispensable para el mantenimiento del sistema cardiovascular-, el ácido glutámico –que participa en los procesos de producción de energía para el cerebro y en fenómenos tan importantes como el aprendizaje, la memorización y la plasticidad neuronal-, la cisteína -protector hepático al unirse a los metales pesados para favorecer su eliminación además de destruir radicales libres y potenciar el sistema inmune-, la serina -potente agente hidratante natural- y la tirosina –que tiene un importante efecto antiestrés y juega un papel fundamental en el alivio de la depresión y la ansiedad, entre otras funciones.


En fin, son tan numerosas las propiedades, actividades y funciones de los aminoácidos de los que la quinoa es una fuente alimentaria fundamental que remitimos al lector interesado en saber más acerca de ellos a los textos ya publicados en nuestras páginas con cuya lectura podrá hacerse una idea aún más clara de la importancia nutricional y medicinal de este peculiar “cereal” andino. Y es por esas propiedades precisamente por las que muchos expertos –especialmente los procedentes de territorios andinos en los que ya desde la época precolombina la quinoa se utiliza como remedio terapéutico además de como alimento- afirman que su ingesta habitual puede prevenir la osteoporosis, el cáncer y las enfermedades coronarias, estimular las funciones del hígado y contribuir a mantenerlo sano, remineralizar y reconstituir el organismo, mejorar el ánimo, favorecer el crecimiento de los niños, detoxificar el cuerpo, reducir los niveles de colesterol en sangre, ayudar al desarrollo de las células cerebrales, potenciar el sistema inmune, favorecer el peristaltismo intestinal y desarrollar la flora bacteriana benéfica además de ser antiinflamatoria, antioxidante, analgésica, cicatrizante y anticatarral, entre otras propiedades que recogemos en recuadro aparte.
En suma, dadas las bondades nutricionales y terapéuticas de la quinoa es fácil comprender por qué está considerada un alimento completo, nutritivo, saludable y muy recomendable, especialmente en el caso de bebés, niños, embarazadas, celiacos, mujeres que sufren la menopausia, ancianos y personas convalecientes pero también en el de los adolescentes, deportistas, vegetarianos, diabéticos, personas muy estresadas y demás adultos en general. Además es fácil de preparar, versátil en la cocina y muy apetitosa y digestiva. En suma, un alimento sumamente interesante que puede adquirirse en cualquier herbolario.

PRODUCTOS PELIGROSOS

La mayoría de las personas no son conscientes de ello pero todos los seres vivos del planeta estamos cada vez contaminados. Y es que existen en la actualidad más de 100.000 sustancias químicas que envenenan al aire, el agua y la tierra. Muchas de ellas cancerígenas. Es el caso de las radiaciones electromagnéticas -especialmente las generadas por las torres de alta tensión, centrales y transformadores de electricidad, antenas de telefonía y teléfonos móviles-, fármacos, aditivos alimentarios (colorantes, conservantes, antioxidantes, reguladores del PH, estabilizantes, emulsionantes, espesantes, gelificantes y edulcorantes), alimentos transgénicos, pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas, abonos químicos, estrógenos, anabolizantes esteroideos, clembuterol… La lista es, sencillamente, gigantesca. Empero, hay algunos alimentos y aditivos, productos de uso masivo y fármacos peligrosos que destacan notablemente y por eso les hemos dedicado amplios reportajes en la revista. Estos son los principales:

                                El estrés

El estrés es un problema tan mal conocido que la mayoría de los médicos ignora casi todo sobre él y sus consecuencias. De hecho suele ser tratado como una mera cuestión de cansancio excesivo que muchos galenos pretenden resolver con la recomendación de descansar, dormir más, tomarse unas vacaciones, reforzar el organismo con pastillas y recetar ansiolíticos. No parecen, pues, conocer lo que realmente significa el estrés. Y eso a pesar de que, en mayor o menor medida, cada vez afecta a mayor número de personas y son ya decenas de millones los que lo sufren en todo el mundo. Hablamos de un problema que hace bajar las defensas del sistema inmune, que compromete a todo el organismo en su conjunto y que puede llevar a quien lo sufre a contraer numerosas patologías distintas e, incluso, a la muerte.¿Y a qué se debe esa peligrosa situación? Pues básicamente a que casi todos vivimos por encima de nuestro ritmo vital y en una constante pugna con nuestros semejantes para conseguir satisfacciones meramente materiales que en realidad no nos satisfacen y terminan conduciéndonos a la frustración, el sufrimiento, la enfermedad y hasta la muerte.

El tabaco

El tabaco mata cada año a más de cuatro millones de personas en todo el mundo (60.000 de ellas en España) y a varios millones más los lleva a enfermar gravemente. La razón es sencilla: muchas de las sustancias que contiene –especialmente los cigarrillos- son venenosas. De hecho, el humo del tabaco contiene más de 4.700 componentes tóxicos conocidos de los que al menos 60 son demostrados carcinógenos. Otros de sus ingredientes son adictivos y se añaden únicamente para extinguir la voluntad del fumador y convertirle en un ser dependiente que consuma cada vez dosis superiores. No en vano según los expertos la capacidad de la nicotina para generar adicción es 5 veces superior a la de la heroína. La lista de los ingredientes que ya se conocen –aún se mantienen en secreto más de 600 componentes- es para poner los pelos de punta: monóxido de carbono, nitrosaminas, nitrosonornicotina, polonio 210, plomo, ácido butílico, ácido carbónico, ácido fénico, ácidos carboxílicos, acroleína, alcaloides, aldehídos volátiles, alquitranes, aminas, amoníaco, arsénico, benceno, benzofluorantano, benzopireno, butano, isótopos radiactivos, metales pesados, radón, sustancias nitrogenoides terpenoides,… entre otras muchas sustancias. A pesar de lo cual su comercialización es legal. Un sarcasmo.

ALIMENTOS A EVITAR

                 Los transgénicos

El 60% de los alimentos elaborados que consumimos en España contienen organismos genéticamente modificados; lo que coloquialmente se conoce como transgénicos. Así lo denunció en su día Greenpeace. Y ello a pesar de que numerosos colectivos vienen alertando desde hace años de los riesgos que pueden suponer tanto para el medio ambiente y la agricultura como para nuestra salud. Por ejemplo, provocando alergias de tratamiento y potenciales repercusiones aún desconocidas e impredecibles. También pueden hacer que algunas bacterias patógenas para el hombre se vuelvan resistentes a los antibióticos con las graves consecuencias que ello acarrearía. Y aunque los dos únicos transgénicos que de momento están autorizados en la Unión Europea para consumo humano y animal son el maíz y la soja –así como sus derivados- se encuentran ya en multitud de productos alimenticios de consumo habitual: desde las bolsas de patatas fritas y los platos preparados hasta la margarina, el chocolate, los aceites y la cerveza pasando por numerosos alimentos dietéticos e infantiles. Y sin que la inmensa mayoría de consumidores lo sepa y pueda decidir si quiere consumir o no alimentos transgénicos. Nuestra sugerencia es que deje de comprar todo alimento envasado que contenga maíz y soja -o sus harinas y aceites- y no especifique claramente que no son transgénicas. Especialmente si cae enfermo y no sabe la causa.

                       La leche

El ser humano es único en la naturaleza por múltiples razones destacando entre ellas el hecho de que se trata del único mamífero que ingiere leche procedente de otro animal pasado el periodo de lactancia. Y lo hace a pesar de saberse que la leche que produce cada mamífero es específica para su especie y que la naturaleza la ha hecho idónea para las necesidades de su cría y no para las de otra. Pero los humanos, en el convencimiento de que es sano seguir tomando leche de adultos, hemos alterado su naturaleza para poder mantenerla en condiciones adecuadas de consumo. Y, sin embargo, todo indica que la leche causa muchas enfermedades. De hecho el consumo de lácteos se ha asociado ya con la anemia ferropénica, la artritis reumatoidea, la osteoartritis, la osteoporosis, el asma, el autismo, las cataratas, la colitis ulcerosa, la diabetes tipo I, la enfermedad de Crohn, las patologíascoronarias, la esclerosis múltiple, el estreñimiento, la incontinencia urinaria, la migraña, las infecciones de oídos y garganta, la sinusitis, distintas reacciones alérgicas, la fatiga crónica, los trastornos del sueño, las úlceras pépticas, el sangrado gastrointestinal, el síndrome de mala absorción, las fístulas y fisuras anales, la acidosis láctica severa, el aumento del riesgo de preeclampsia en mujeres sensibles, la dificultad de aprendizaje en niños y algunos casos de infertilidad femenina, entre otras muchas dolencias. Y muchas de las personas que sufren esas dolencias provocadas por la leche -y sus derivados- ignoran que ésta es la causa, siguen tomándola y son tratadas con fármacos que no sólo no van a ayudarlas sino que probablemente les provoquen otros problemas que no tenían. La leche es responsable de tantas patologías –al menos para el 20% de la población- que muchas recuperarían la salud simplemente dejando de tomar lácteos. Sepa en cualquier caso que tales dolencias las provoca sobre todo la leche de vaca. Los productos de cabra, oveja y otros animales dan hoy muchos menos problemas. Añadiremos finalmente que la causa de todo lo dicho no está sólo en la intolerancia a la lactosa, problema del que hablamos en recuadro aparte.

La lactosa

La lactosa es un disacárido compuesto por galactosa y glucosa presente en las leches de casi todos los mamíferos que sólo puede digerirse mediante la acción de una enzima denominada lactasa. Cuando hay déficit de ella la lactosa no se desdobla y, como consecuencia, el intestino no la puede absorber. Y resulta que el cuerpo humano empieza a dejar de fabricar lactasa aproximadamente a los 3 años. A partir de entonces actúan las bacterias intestinales provocando su fermentación y generando ácido láctico, ácidos grasos de cadena corta, hidrógeno, anhídrido carbónico y metano pudiendo provocar flatulencia, diarrea líquida, dolores, espasmos, hinchazón abdominal, estreñimiento o vómitos. Es lo que se conoce como intolerancia a la lactosa que puede ser de origen genético o adquirido. Hoy se calcula que afecta a unos 4 millones de españoles y lo malo es que muchos no saben que la padecen porque la reacción no siempre es inmediata y porque no se han sometido a un test de intolerancia alimentaria que confirme que el origen de su malestar puede encontrarse en esa sustancia. Y, sin embargo, bastaría eliminar la leche de la dieta para que los síntomas desaparezcan.

El azúcar

El azúcar es una sustancia acidificante y oxidada que carece de elementos nutritivos –los pierde en su proceso de elaboración- y, por tanto, no es recomendable. Podemos permitirnos un consumo ocasional si nuestra salud es buena pero se debe ser muy prudente si nuestro estado no es óptimo. Porque nuestro organismo no está capacitado para metabolizarlo de forma constante y, por consiguiente, ingerir azúcar a diario es un factor de riesgo para la salud. De hecho expertos de la Universidad de Londres consideran el azúcar como la primera causa de infarto de miocardio, por encima de la ingesta de grasas. Otras investigaciones confirman la estrecha relación entre el azúcar refinado y la predisposición a la parálisis infantil, la irritación de las mucosas, la diabetes, la colagenosis, las úlceras estomacales, las caries, el estreñimiento, las enfermedades circulatorias, numerosos trastornos metabólicos, obesidad, ensanchamiento del hígado y de los riñones y menor densidad de los huesos, entre otras alteraciones. Y en el caso de los niños se sabe que puede provocar problemas en su desarrollo y crecimiento, fatiga, falta de memoria, miedo, nerviosismo, introversión, sueño prolongado, emociones incontroladas y falta de concentración. Agregaremos que tomar algo azucarado cuando en una comida se han ingerido grasas es nefasto para la salud. Tenga todo lo dicho en cuenta.

                       El gluten

La llamada enfermedad celiaca no es sino el conjunto de reacciones que provoca en el organismo el gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno y la avena cuya ingesta puede lesionar severamente la mucosa del intestino delgado provocando la destrucción de sus vellosidades y dando lugar a una mala absorción de los nutrientes de los alimentos. Se dice que la intolerancia es de origen genético pero parece desmentirlo que tales síntomas a veces no se manifiestan hasta edades muy avanzadas. De hecho casi siempre hay un detonante. Desde un elevado o continuo consumo de gluten a un embarazo o una infección viral. Y si bien el problema afecta a ambos sexos es dos veces más frecuente entre las mujeres. Los expertos calculan que 9 de cada 10 celiacos están sin diagnosticar porque mientras muchas personas intolerantes al gluten no presentan ningún síntoma otras padecen trastornos tan variados que resulta difícil establecer un cuadro sintomático preciso. Y sólo tiene un tratamiento: eliminar el gluten de la dieta. El problema es que, al igual que pasa con el azúcar y el maíz, son muchos los productos elaborados en los que hay gluten. Y aunque legalmente deben declararse muchas veces no es así. Incluso los alimentos especiales para celiacos son motivo de fraude.

La sal de mesa 

La sal es necesaria para la vida porque el sodio forma parte del líquido que baña las células pero su consumo excesivo es perjudicial para la salud porque su cantidad debe estar equilibrada en relación a los demás minerales, muy especialmente con el potasio. Además la llamada sal de mesa tiene muy poco que ver con la sal cristalina natural. La sal de mesa es cloruro sódico a la que en algunos casos se añade yodo y flúor y, por tanto, no es el tipo de sal que necesita el cuerpo. De hecho muchos científicos afirman que es veneno puro ya que sobrecarga el organismo y le lleva a enfermar. Por ponerlo en cifras diremos que al ser humano le bastan 0,2 gramos al día para cubrir sus necesidades de sal pero en Occidente el consumo medio diario está entre 12 y 20 gramos. Añádase a ello el hecho de que nuestro cuerpo sólo tiene capacidad para eliminar entre 5 y 7 gramos diarios de cloruro sódico y a nadie le extrañará que nuestros órganos estén sobrecargados y debilitados para prevenir diferentes dolencias. Sin embargo, la sal cristalina natural -tanto la que procede del mar como la de las montañas- sí contiene los 84 elementos que componen el cuerpo humano… en su proporción exacta. Abismal diferencia. Lo que no implica tampoco que pueda abusar de ella. Especialmente si toma usted poca fruta porque puede afectar la conocida e imprescindible bomba sodio-potasio.

SUSTANCIAS QUÍMICAS

                    El látex

Hoy día estamos en contacto con el látex desde la infancia. Está en chupetes, juguetes de goma, globos, caretas, telas, colchones, guantes domésticos… Hasta en las ventosas de los electrocardiógrafos, las mascarillas oxígeno, los fonendos de los médicos y los guantes de los cirujanos. Se calcula que más de 40.000 productos de uso cotidiano lo contienen. Y, sin embargo, no es una sustancia inocua ya que las proteínas que lo forman provocan importantes reacciones alérgicas en muchas personas.Los síntomas pueden comenzar por comezón, enrojecimiento, tos seca, estornudos, dificultad respiratoria e inflamación de garganta y mucosas. Y agudizarse hasta causar reacciones alérgicas severas con pérdida de conciencia e, incluso, la muerte. Además la reacción puede ser inmediata ya que se conocen casos de reacciones alérgicas graves sólo por hinchar globos en una fiesta infantil y se estima que de cada ocho accidentes ocurridos en quirófanos que se han saldado con paradas cardíacas de los enfermos uno de ellos se debe a la alergia al látex. Es fundamental también que los alérgicos al látex sepan que pueden tener reacciones cruzadas tras ingerir determinadas frutas, vegetales y hortalizas.

Los contaminantes químicos

Nuestro entorno ambiental está hoy tan contaminado que en general es muy insano. El número de xenobióticos (sustancias extrañas) presentes en medicamentos, pesticidas, químicos industriales, productos de limpieza e higiene, ropa, cosméticos, muebles, envases, juguetes, materiales de construcción, aditivos alimentarios y contaminantes ambientales conocidos es de unos 100.000. ¿Y cuál es el resultado de la exposición constante -incluso en dosis bajas- a esas sustancias? Escalofriantes. Hace apenas unos años un estudio realizado por la Mount Sinai School of Medicine (EEUU) analizó a 9 personas que no pertenecían a grupos de especial riesgo y encontró en ellas hasta 167 sustancias tóxicas de las que 76 son cancerígenas, 94 dañinas para el sistema nervioso y el cerebro, y 79 pueden provocar defectos de nacimiento o un desarrollo deficiente, entre otras cosas. Y lo más preocupante es que a día hoy aún se desconoce el impacto real sobre nuestra salud del 95% de esas sustancias químicas que forman parte de nuestro entorno cotidiano. Eso sí, cada vez es más evidente la responsabilidad de la contaminación química en el desarrollo y agravamiento de enfermedades. Por poner un ejemplo diremos que hoy la probabilidad de que un residente en Estados Unidos –uno de los países más contaminantes- desarrolle cáncer en algún momento de su vida es de un 50% en el hombre y de un 33% en las mujeres. Todo ello sin olvidar la contaminación electromagnética a la que nos referimos en otro apartado.

Los nitratos

Los nitratos llegan a nuestra mesa principalmente a través de las verduras y el agua o como conservantes de carnes curadas, embutidos, salchichas, cerveza, fiambres, bacon, foie-gras, leche, algunos quesos y conservas de pescados. Y aunque en sí mismos no son nocivos para la salud –se emplean como conservantes para protegernos de la acción de la toxina botulínica- su peligro reside en su transformación química en nitritos mediante un proceso conocido como nitrificación, algo que puede suceder bien durante la elaboración o almacenaje de los alimentos, bien en el interior del cuerpo humano por la intervención de precursores de la nitrificación. Así, por ejemplo, bajo condiciones específicas -como puede ser una gastritis- los nitratos reaccionan en el medio ácido del estómago con las aminas producidas por el metabolismo de los alimentos proteicos originando nitrosaminas que son potentes carcinógenos. Lo mismo que puede ocurrir cuando se mezcla café con leche. De ahí que los expertos coincidan casi unánimemente en señalar que lo razonable sea procurar evitar la formación previa de nitritos en los alimentos y contrarrestar las efectos negativos que producen controlando cuidadosamente la ingesta que hacemos de aquellos que los contienen.

El Glutamato Monosódico (E-621)

El Glutamato Monosódico (E-621) es un potenciador del sabor clasificado por la Unión Europea como aditivo alimentario que se agrega a alimentos salados preparados y procesados como productos congelados, mezclas de especias, sopas envasadas, aliños para ensaladas, productos a base de carne o pescado y, sobre todo, a una gran cantidad de aperitivos salados presentados en bolsas que son consumidas masivamente por los niños: patatas fritas, ganchitos, quicos, etc. Y su utilización por la industria alimentaria no se justifica porque ni hay necesidad manifiesta de emplearlo ni se ha demostrado que mejore la calidad de ningún alimento. Antes bien, existen evidencias científicas de que despierta en quienes lo consumen un hambre ansiosa que incrementa su voracidad hasta en un 40% al impedir el buen funcionamiento de los mecanismos inhibidores del apetito. Voracidad irrefrenable que, huelga decirlo, acaba conduciendo a problemas de sobrepeso, obesidad, diabetes, etc., que comprometen la salud de los más jóvenes. Además legalmente no se ha establecido cuál es el máximo de esta sustancia -a la que algunos denominan la nicotina de los alimentos- que se puede añadir a las comidas por lo que las cantidades utilizadas ni siquiera aparecen en los envases.

El Aspartamo (E-951)

El aspartamo es -tras la sacarina- el segundo edulcorante artificial más usado en el mundo y lo consumen habitualmente más de 200 millones de personas, bien directamente, bien como ingrediente de los más de 6.000 productos que lo contienen, entre los que se incluyen bebidas carbónicas -especialmente las denominadas light-, chocolates, chicles, caramelos, postres, yogures y productos farmacéuticos, entre otros. Para los organismos reguladores está demostrada su seguridad y, sin embargo, ex funcionarios de la propia FDA norteamericana -el primer organismo que dio su aprobación-, organizaciones de consumidores, médicos e investigadores independientes lo relacionan desde hace años con gran número de síntomas y patologías considerándolo un neurotóxico capaz de provocar, cuando se ingiere o acumula en cantidades importantes comportamientos agresivos, desorientación, hiperactividad, entumecimiento de las extremidades, pérdida de memoria, debilitamiento de la vista con pérdida de la percepción de profundidad, disfunciones hepáticas, oscilaciones severas de humor, degeneración neurológica y cáncer. De hecho un reciente estudio de laFundación Ramazzini para la Investigación y Prevención del Cáncer asegura que su consumo excesivo podría contribuir a la aparición de linfomas y leucemia, especialmente entre los más jóvenes.

Las amalgamas de mercurio

A mucha gente le mortifica aún acudir al dentista por el miedo al taladro pero mucho más fundado sería tenerlo por un motivo bien distinto: la intoxicación que puede provocar en nuestro cuerpo el mercurio que contienen las amalgamas con que algunos profesionales empastan todavía las piezas dentales. Intoxicación conocida por médicos y autoridades que hacen caso omiso de los cientos de estudios que demuestran su potencial peligro para la salud. Y eso que en muchos países están prohibidas desde hace tiempo porque se sabe que pueden ser causa de poca vitalidad, irritabilidad, problemas de coordinación, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, insomnio, pérdida de apetito, debilidad muscular, dolor de espalda, alergias, nerviosismo, depresión, sistema inmune debilitado, anemia… Es más, hay estudios que demuestran cómo personas con enfermedades graves mejoraron cuando se les sustituyó la amalgama por otros materiales. Incluidas personas con esclerosis múltiple, poliartritis reumatoide e, incluso, algunas leucemias infantiles.

FÁRMACOS

                           Los antidepresivos

Cada vez más personas recurren a los antidepresivos como “solución” a sus problemas mentales y/o emocionales. Los más utilizados hoy son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) e incluyen la fluoxetina -el conocido Prozac- la sertralina, el citalopram, la fluvoxamina y el escitalopram. Y aunque estas personas aseguren sentirse mejor tras tomar psicofármacos lo cierto es que quienes los consumen, los van a consumir o -lo que aún es más grave- están dispuestos a que los tomen niños y adolescentes para “solucionar” sus problemas deberían ser conscientes de algo indiscutible: ningún antidepresivo es inocuo. De hecho su larga lista de efectos secundarios graves causaría espanto sin más si no fuera por el “aval” que reciben de tantos psiquiatras y médicos de cabecera. Porque no hablamos sólo de efectos como malestar estomacal, mareos y subidas de tensión además de problemas de insomnio y alteraciones que impiden la conducción sino incluso de inestabilidad emocional, hostilidad, agresividad, ideas suicidas o intentos de suicidio, acatisia -incremento de la inquietud-, despersonalización o agravamiento de la depresión, entre otros… Pudiendo en ocasiones tener lugar cualquiera de esos efectos ¡varias semanas después de iniciado el tratamiento e, incluso, tras su retirada!

Rubifeny Concerta (Metilfedinato)

Es cada vez mayor el número de niños y adolescentes diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) que son tratados farmacológicamente con Metilfenidato, principio que en España se comercializa como Rubifen y Concerta. Lo que muchos padres ignoran es que la propia existencia del TDAH es cuestionable ya que es una “dolencia” sin causa específica conocida. Se trata de un síndrome, es decir, de un conjunto de síntomas -lo que implica una valoración subjetiva por parte del profesional- al que se ha dado injustificadamente categoría de enfermedad. De hecho hay científicos que ni siquiera la consideran una enfermedad y creen injustificada la medicación que se les da a estos niños. Porque lo que tampoco se les dice a los padres es que el Metilfenidato es una potente droga controlada en Estados Unidos por la DEA –la agencia antidroga- que la cataloga como la antesala del consumo de otras drogas. Además no se les cuenta que hay alertas internacionales contra estos medicamentos avisando de que causan adicción e incitan a comportamientos suicidas. Tampoco se conocen sus efectos a largo plazo y hay expertos que afirman que este fármaco podría conducir a quienes lo toman a la senda de la cocaína pediátrica, al deterioro físico y mental irreversible o, sencillamente, a la muerte.

El VIOXX

El de los antiinflamatorios es, en la actualidad, uno de los negocios más rentables… y uno de los que más deja al descubierto la falta de ética de buena parte de las multinacionales farmacéuticas. Baste mencionar el ejemplo de los antiinflamatorios COX2 o superaspirinas que surgieron como alternativa a los antiinflamatorios no esteroideos tradicionales porque presuntamente carecían de sus efectos negativos y no provocaban complicaciones hemorrágicas gastrointestinales cuando la verdad es que no sólo ocasionan gravísimos efectos secundarios –entre ellos el aumento del riesgo de problemas cardiovasculares- sino que producen sangrado gastrointestinal. Algo que se sabía ya en el 2000 aunque no se retiró del mercado hasta varios años después. Pues bien, el escándalo del fármaco Vioxx –otro antiinflamatorio de similares características- comercializado por Merck Sharp & Dohme y retirado del mercado por haber causado miles de muertes- debería llevar a plantearse a las autoridades si se justifican los peligrosos medicamentos que se indican para combatir las inflamaciones cuando una alimentación adecuada bastaría para evitarlas.

El AGREAL

Hace algo más de un año se dictó la primera sentencia en nuestro país sobre el Agreal, fármaco que desde 1983 se ha estado recetando en España para el “tratamiento” de los sofocos y otras manifestaciones psicofuncionales de la menopausia y que Sanidad y Consumo no retiró hasta junio del 2005 -¡después de 22 años de comercialización!- a pesar de los graves efectos secundarios denunciados en todo el mundo. El Juzgado de Primera Instancia nº 12 de Barcelona reconoció que este medicamento puede provocar trastornos extrapiramidales y crear adicción además de admitir que la información del prospecto era defectuosa. Es más, los datos que Sanofi Aventis -el laboratorio fabricante- proporcionaba en el prospecto español del Agreal no recogían muchos de los potenciales efectos secundarios negativos que sí se detallaban en los prospectos de otros países. Establecida la responsabilidad y reconocidos los daños lo que no se comprende son las exiguas indemnizaciones decididas. ¿Cómo puede la jueza valorar una vida destrozada por un fármaco en menos de 7.000 euros… después de reconocer la relación entre su consumoy el padecimiento que llevó al suicidio a una persona?

ZYPREXA

Zyprexaes un antipsicótico aprobado en 1996 por la FDA norteamericana sólo para tratar a personas adultas que padecieran esquizofrenia y episodios maniáticos producto de un desorden bipolar. Sin embargo, los documentos que se han ido conociendo en los últimos años -sobre todo los publicados por el New York Times hace ahora un año- indican que los laboratorios Lilly –fabricantes de Zyprexa- no sólo ocultaron los graves efectos adversos que su consumo producía sino que a pesar de conocerlos se lanzaron a una gran campaña de marketing destinada a conseguir que los médicos prescribieran el medicamento para otras patologías para las que nunca fue aprobado. Estas prácticas irregulares le han costado hasta el momento cerca de mil doscientos millones de euros en acuerdos fuera de los tribunales. Mejor pagar que afrontar pleitos. Es lo que ha debido pensar el laboratorio ante la perspectiva de tener que lidiar con miles de demandas por los graves efectos secundarios que se han asociado con su consumo: desarrollo de pancreatitis, aumento del riesgo de ictus, empeoramiento del Alzheimer, cetoacidosis, hiperglicemia, ganancia de peso, coma diabético, síndrome maligno neuroléptico y disquinesia tardía, entre otras. Además, se sospecha que este fármaco pude haberle provocado la muerte a decenas de personas en todo el mundo.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=294
http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=218
http://www.dolcarevolucio.cat/es/las-plantas
http://www.mind-surf.net/dfir/#medicina
http://es.wikipedia.org/wiki/Manihot_esculenta
http://www.botanical-online.com/propiedadesmandioca.htm
http://infoceliaco.com/investigacion/investigacion/292-desarrollan-en-mexico-un-nuevo-alimento-para-celiacos-a-base-de-mandioca-y-harina-de-maiz
http://www.celiacos.com/2008/08/11/harina-y-fecula-de-mandioca-aptas-para-celiacos/

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por una inflamación crónica de la parte proximal delintestino delgado o yeyuno, causada por la exposición a la gliadina, una proteína vegetal de algunos cereales en la dieta. La gliadina es uno de los componentes del gluten (proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno, el triticale, el kamut, laespelta y posiblemente la avena —por cuestiones de contaminación cruzada—). Al ser expuesta a la gliadina, la enzimatransglutaminasa tisular modifica la proteína y el sistema inmune del individuo hace una reacción cruzada en contra del intestino delgado, causando una reacción inflamatoria que causa atrofia de las vellosidades que recubren el intestino e interferencias en la absorción de nutrientes.

En condiciones normales todo alimento ingerido debe pasar por un proceso de digestión que lo degrade en partículas más pequeñas para que éstas puedan ser luego absorbidas. Esta absorción de alimentos tiene lugar en el intestino delgado y para que esto sea posible es necesaria la existencia de vellosidades que, a su vez, podríamos comparar con raíces microscópicas que cuelgan en el interior del intestino. Su papel en la absorción es similar a la que realizan las raíces de los árboles siendo la longitud de éstas esencial para que dicha absorción se produzca en mayor o menor grado. Cuando la longitud de la vellosidad se acorta, la absorción se reduce y la nutrición de la persona queda comprometida.

Y es esto precisamente lo que sucede con los celíacos, que sufren de un acortamiento de estas raíces, lo que provoca una intolerancia al gluten.

Es un trastorno que aparece en personas genéticamente predispuestas, de todas las edades a partir de la infancia. Los síntomas incluyen diarrea crónica, retraso del crecimiento y/o del desarrollo infantil, fatiga, erupciones en la piel, pérdida de peso, cambios en el carácter, vómitos y vientre hinchado, aunque estos síntomas pueden estar ausentes y aparecen de vez en cuando,estos síntomas pueden aparecer en cualquiera de casi todos los órganos y sistemas del cuerpo. Se estima que la enfermedad afecta a 1% de la población de lenguas indo-europeas, aunque se piensa que es una enfermedad considerablemente sub-diagnosticada. Como resultado de exámenes precoces, se está observando un número creciente de diagnosticados asintomáticos.El único tratamiento eficaz es el cambio a una dieta por vida libre de gluten y permitir la regeneración de las vellosidades intestinales.

A pesar de que el trastorno es causado por una reacción a las proteínas del trigo, no es lo mismo que una alergia al trigo. El término adecuado es intolerancia al gluten, enteropatía sensitiva al gluten, esprue endémico no-tropical y esprue celíaco. El término «celíaco» viene del griego κοιλιακος (koiliakos, abdominal), introducido en el siglo XIX en una traducción de un documento considerado como una descripción de la enfermedad por Areteus de Capadocia (en la antigua Grecia).

Contenido

* 1 Datos básicos
* 2 Formas de celiaquía
* 3 Signos y síntomas
* 4 Historia
* 5 El gluten
* 6 La importancia del etiquetado
* 7 Cómo detectar la intolerancia
o 7.1 Serología
o 7.2 Biopsia
o 7.3 Estudio genético
* 8 Etiología
* 9 Tratamiento
o 9.1 Alimentos que con seguridad contienen gluten
o 9.2 Alimentos que pueden contener gluten
o 9.3 Alimentos sin gluten
* 10 La dieta sin gluten
o 10.1 La dieta sin gluten y la avena
* 11 Enfermedades asociadas
* 12 Trastornos de comportamiento
* 13 Referencias
* 14 Enlaces externos

 Datos básicos

Se puede presentar en cualquier etapa de la vida, y aunque se suele diagnosticar en la infancia, en países desarrollados se diagnostica cada vez más en adultos. Es más frecuente en personas de piel blanca y en climas tropicales.

Para que se declare la enfermedad es preciso que exista una predisposición genética y un disparador. En el caso de las mujeres el disparador puede ser el primer parto y en los hombres cualquier intervención quirúrguica abdominal.

Es una enfermedad de origen genético pero no hereditaria. Sin embargo el hecho de que una persona padezca la enfermedad hace que aumenten las probabilidades de que sus familiares la padezcan, en comparación a la población en general.

Se trata de una enfermedad permanente.

Se denomina enfermedad celíaca cuando la persona que padece la intolerancia presenta los síntomas tras su mejoría con la dieta, se habla de condición celíaca.

Debido a los cambios en la estructura y función de la mucosa del intestino delgado, el organismo pierde la capacidad de digerir y absorber los nutrientes de la comida.

La principal causa de este trastorno es una reacción inmunitaria mediada por las células, hacia los componentes del gluten por ser una alergia típica mediada por inmunoglobulinas IgE. Las dianas de la respuesta inmunitaria son las gliadinas, proteínas que componen el gluten, presentes en cuatro principales cereales: trigo, cebada, avena y centeno.

La mayoría de los pacientes mejoran de sus síntomas cuando ingieren una dieta sin gluten, pero algunos pacientes sufren de una celiaquía refractaria, que es debida en muchos casos a una gran sensibilidad al gluten, incluso cuando éste se encuentra en cantidades muy pequeñas en la dieta. En la elaboración industrial de muchos alimentos se añade gluten como espesante o gelificante que puede ocasionar síntomas a los pacientes que padecen esta enfermedad.


Formas de celiaquía

*Celiaquía clásica: Donde predominan los trastornos intestinales, es la más fácil de detectar y constituye la punta del iceberg celíaco.

*Celiaquía potencial: Comprende a las personas que tienen predisposición genética (familiares en 1º celíacos),presentan alteraciones inmunitarias pero las vellosidades de su intestino están intactas.

*Celiaquía silente: La sintomatología es prácticamente nula pero los enfermos tienen alterada la mucosa yeyunal (atrofia en las vellosidades. Presentan marcadores serológicos positivos y HLA- DQ2/DQ8.

*Celiaquía latente: Los enfermos no tienen síntomas, en general se trata de personas con predisposición genética o que sufrieron la celiaquía en la infancia pero se recuperaron. Pueden desarrollar la enfermedad de manera súbita. Esta tipología es la más difícil de diagnosticar.

*Celiaquía refractaria: La dieta libre de gluten no elimina los trastornos intestinales, estos enfermos tienen solo 50% de supervivencia ya que la predisposición a desarrollar procesos neoformativos, como el linfoma intestinal e infecciones concomitantes es muy alta.
Signos y síntomas

* Pérdida de las vellosidades normales del intestino delgado, con la consiguiente disminución de la superficie de absorción de nutrientes.
* Importante mejoría cuando se retira el gluten de la dieta.
* Síndrome de malabsorción intestinal debido a la diarrea en el 50% de los pacientes.
* Carencias nutritivas de hierro, vitamina B12, vitamina D.
* Aumento del riesgo de desarrollar un linfoma de células T, en los casos no tratados.
* Predominio de la enfermedad en la población del norte de Europa.
* Dermatitis herpetiforme.
* Distensión abdominal, esteatorrea y desnutrición.
* Talla baja (afecta el crecimiento en los niños no tratados).
* Dolor abdominal recurrente.
* Diarrea, vómitos.
* Vientre hinchado.
* Erupciones en la piel.
* Fatiga habitual.
* Depresión.
* Irritabilidad.
* Trastornos psiquiátricos.
* Retardo de menarquía (mujeres).
* Infertilidad.
* Aborto repetido.
* Osteopenia del adulto (5% de ellas corresponden a enfermedad celíaca).

Además, la mala absorción de alimentos puede originar:

* Anemia: glóbulos rojos escasos o de mala calidad en la sangre. Predomina la anemia de tipo carencial o ferropénica y la megaloblastica por deficiencia de vitamina B12.
* Raquitismo: huesos mal calcificados y que crecen mal por falta de vitamina D. En los adultos se tiene más frecuencia de osteoporosis.
* Calambres musculares por falta de calcio.
* Piernas y cara hinchadas. Esto se llama edema y se debe a la falta de proteínas en la sangre.
* Otros órganos que pueden dañarse son los siguientes: dientes, páncreas, hígado y tiroides.

Historia

Conocida en los últimos tiempos como la «enfermedad irlandesa», la celiaquía ha pasado por distintas fases a lo largo de la historia, hasta hoy.

La primeras descripciones sobre celíacos fueron realizadas en la segunda mitad del siglo segundo después de Cristo, por Areteo de Capadocia médico helenístico – romano, coetáneo de Galeno. En ella Areteo hacía referencia a sujetos desnutridos, con deposiciones abundantes y malolientes, que empeoraban cuando ingerían trigo, un cereal cultivado por la humanidad desde hace sólo 15.000 años en relación con, por ejemplo, las frutas o los pescados que nos acompañan naturalmente desde siempre.

La palabra griega que empleó para identificar a los pacientes fue koiliakos (de la cual deriva ‘celíaco’), que originariamente significa ‘los que sufren del intestino’.

No es hasta diecisiete siglos después donde encontremos una descripción más precisa sobre la celiaquía. En 1884, Louis Dühring describe por primera vez la Dermatitis Herpetiforme (o enfermad de During Brocq ); y ya en 1888 Samuel Gee en Gran Bretaña, profetiza que «la regulación de la alimentación es la parte más importante del tratamiento».

Entre 1921 y 1938 las investigaciones de la intolerancia celíaca se encaminan hacia una intolerancia a los hidratos de carbono.

En 1950, el pediatra holandés Williem Kare Dicke, en su tesis doctoral, fue quien demostró que si se excluía el trigo, la avena y el centeno, la enfermedad celíaca mejoraba drásticamente. Si se sustituían por arroz y maíz, el apetito volvía, la absorción de grasas mejoraba y la diarrea grasa desaparecía; se percató de este hecho durante la II Guerra Mundial, ante la falta de aprovisionamiento de productos derivados del trigo. Tras la guerra al volver a disponer de estos productos, el índice de afectados por la enfermedad, retornó al mismo nivel que había previamente a la guerra.

En 1954, Paully describió por primera vez la lesión intestinal: atrofia vellositaria.

En 1958, Cyrus L. Rubin y sus colaboradores, demostraron que la patología en el niño y el adulto era la misma enfermedad.

En 1960, los médicos especialistas en Dermatología comienzan a relacionar la Dermatitis Herpetiforme, con la Atrofia Vellositaria, ya que con la ausencia de gluten se notaba mejoría en los pacientes.

En 1980, Michael Marsh, y colaboradores, enfatizaron el rol del sistema inmune y la presencia del daño intestinal de la enfermedad.
 

                 El gluten

La importancia de la presencia del gluten en los alimentos (especialmente en el pan) radica en que la gliadina y la glutenina (otra de las proteínas del trigo) poseen propiedades elásticas y de esponjamiento, produciendo entonces una masa liviana y esponjosa muy valorada en la industria panadera.
 

La importancia del etiquetado

Debido a lo señalado anteriormente, es urgente que las legislaciones de los diferentes países obliguen a los industriales a certificar con claridad la ausencia de gluten en sus productos, dado que muchos de ellos no informan claramente a sus consumidores sobre cada uno de los ingredientes en sus productos.

En algunos países desarrollados y otros en vías de desarrollo, se ha elaborado un símbolo universal de «producto sin gluten», representado por una espiga de trigo encapsulado en un círculo con una barra por delante.

Sin embargo, aún falta mucho para que la totalidad de los productos puedan ser debidamente certificados y calificados, dado que por un fenómeno conocido como la contaminación cruzada, los alimentos pueden contener gluten incluso cuando este no haya sido colocado a propósito en la receta, debido a que en muchos procesos industriales se elaboran distintos productos en una misma máquina. Por ejemplo, si en una máquina para hacer pan se hace primero un pan con gluten y luego se intenta hacer otro sin gluten, lo más probable es que el segundo no resulte libre de gluten, ya que quedan trazas (por su carácter pegajoso) en la máquina.
 

Cómo detectar la intolerancia

El diagnóstico hoy por hoy se basa en concurrencia de sospecha clínica, serología y biopsia intestinal compatibles con la celiaquía. Ninguna de las pruebas por sí sola confirma el diagnóstico.
 

Serología

Se ha demostrado la existencia de anticuerpos presentes en sangre de pacientes celíacos. Estos son:

* Los anticuerpos anti-gliadina, con moderada sensibilidad y especificidad.
* Los anticuerpos anti-endomisio, pobre sensibilidad en menores de 2 años e individuos con déficit selectivo de IgA. Su isotipo IgA goza de una especificidad cercana al 100%.
* La transglutaminasa tisular, es el autoantígeno reconocido por anticuerpos anti-endomisio.

Todos estos anticuerpos tienden a negativizarse con la dieta de exclusión de gluten.

En algunos casos se ha observado un déficit aislado de Ig A.

 Biopsia

Métodos para realizar biopsias intestinales en la celiaquía:

La cápsula de Crosby es una cápsula peroral. Con ella hay que hacer el seguimiento con rayos X para conocer su posición a lo largo del tubo digestivo, y sólo se puede tomar una biopsia cada vez. Una vez localizada la cápsula en el duodeno, la biopsia se realiza por succión desde el otro extremo de la sonda. No requiere anestesia ni sedantes, aunque se puede emplear.

El endoscopio es el sistema de la cámara y el tubo flexible. Y según donde se use el mismo recibirá diferentes nombres, así la gastroscopia es para tracto digestivo alto, y la colonoscopia para tracto digestivo bajo, cistoscopia para la vejiga urinaria, entre otras.

En el caso que nos ocupa se trata de acceder al tubo digestivo alto (gastroscopia), para conseguir llegar al duodeno, lugar en el cual se tomará la biopsia, mediante un accesorio del endoscopio.

La extracción consiste en un pequeño fragmento de mucosa intestinal que se analizará luego con el microscopio.

La mucosa intestinal de un niño celíaco no tratado es diferente a la de un niño sano. Con el microscopio se observa que las vellosidades están atrofiadas, es decir aplanadas. Si se compara con la mucosa de un individuo normal la diferencia es claramente apreciable. En el celíaco tratado adecuadamente, la mucosa llega a normalizarse resultando indistinguible de la un individuo sano.

Protocolo de las 3 biopsias:

En 1969 la ESPGHAN (European Society of Pediatric Gastroenterology, Hepatology And Nutrition) fijó los criterios diagnósticos de enfermedad celíaca (EC), conocidos como criterios de Interlaken, recomendando 3 biopsias intestinales para el diagnóstico de celiaquía:

La primera, cuando el niño acude por primera vez con síntomas sospechosos de la enfermedad. En ella se comprobará que existe una atrofia severa de las vellosidades y se procederá a la supresión del gluten de la dieta.

La segunda, cuando el niño lleve al menos dos años con la dieta sin gluten y hayan desaparecido los síntomas. Se trata de comprobar que la supresión del gluten haya conseguido la normalización de las vellosidades. Si ha sido así, el paso siguiente consiste en la reintroducción del gluten para ver si con ello se reproduce la alteración intestinal. Lo habitual es que ésta recaída anatómica (la atrofia) se acompañe de recaída clínica (diarrea, vómitos, pérdida de peso, etc.) pero no es raro que habiéndose reproducido ya la atrofia, el niño aún se encuentre asintomático, es decir sin síntoma alguno de la enfermedad. Esta reintroducción no debe hacerse antes de los 6 años de edad (se podría dañar el esmalte de la dentición definitiva) ni en la pubertad por que se interferiría en el periodo de crecimiento rápido propio de esta edad.

La tercera biopsia trata de confirmar esta recaída. Suele hacerse a los 6 meses de la reintroducción del gluten o antes si reaparecen los síntomas o se producen alteraciones analíticas.

Debe conocerse que cuanto más prolongado sea el periodo en que se ha mantenido la dieta sin gluten, más probable es que se retrase la recaída de modo que la biopsia a los 6 meses puede ser «normal». En tal caso, si la sospecha de la enfermedad está bien fundada, deberá repetirse posteriormente.

La ESPGHAN, en mayo de 1990, en vista de los nuevos tests serológicos revisó los criterios diagnósticos para la celiaquía, según los cuales si los síntomas (típicos o atípicos) y la serología son sugestivos, se realiza una sola biopsia, y si se observa mejoría con la dieta, se considera confirmado el diagnóstico. La nueva revisión en Boston (WCPGHN) en 2000, ratificó dichos criterios. Es un tema discutido y discutible. Los pacientes deben dejarse guiar por su pediatra. La secuencia completa es larga y molesta pero ofrece la mayor garantía diagnóstica para una enfermedad que es definitiva y que, por tanto, requiere un régimen de por vida.
[editar] Estudio genético

Se conoce la implicación del sistema HLA (cromosoma 6). Este sistema está encargado de vigilar que las células del organismo sean propias; está implicado en las enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide, etc.) y en la histocompatibilidad para realizar trasplantes. No se trata de un gen que si está mutado hay intolerancia y si está normal no.

De un modo simplificado, el HLA presenta innumerables variaciones (al igual que cada persona tiene una cara diferente, se podría decir que cada persona tiene un HLA diferente), pero hay una serie de estas variaciones del HLA que predisponen a padecer cierta enfermedad. Así, el HLA DQ2 se presenta en 95% de los celíacos, lo cual no implica que tener el HLA DQ2 signifique desarrollar la celiaquía (de hecho los celíacos son sólo un 2—5% de los portadores del HLA DQ2). Cerca del 5% restante de celíacos presentan HLA DQ8.

La forma de conocer el HLA es tan sencillo como obtener un análisis de sangre. Conocerlo puede ayudar para contrastar los HLA de los familiares de primer grado (padres, hermanos, hijos), especialmente, para conocer si hay más miembros susceptibles de desarrollar la intolerancia. Esto sólo ocurre en un 10% de los casos.

Etiología

La causa de la intolerancia celíaca es desconocida, pero probablemente sea debida a:

* Susceptibilidad genética a la intolerancia, sin embargo no existe una concordancia en el 100% de los gemelos.
* Agentes ambientales, probablemente infecciones virales u otra infección.
* Asociación con otras enfermedades autoinmunes que también son producidas por la combinación de susceptibilidad genética e infecciones.

 Tratamiento

El único tratamiento a día de hoy para la celiaquía es la total y estricta ausencia de gluten en la dieta.
Alimentos que con seguridad contienen gluten

Deben ser prohibidos.

* Pan y harinas de trigo, centeno, cebada y avena.
* Bollos, pastas italianas, pastas de sopa, galletas, bizcochos, magdalenas y pastelería en general.
* Sémola de trigo.
* Productos manufacturados en cuya composición entren cualquiera de harinas citadas y, en general, cualquier alimento preparado o manufacturado si el comerciante no específica que no contiene gluten.
* Alimentos malteados.
* Chocolates (excepto si existe declaración expresa del comerciante).
* Infusiones y bebidas preparados con cereales: malta, cerveza, agua de cebada.

Alimentos que pueden contener gluten

Solamente permitidos previo informe expreso del fabricante de que no contienen gluten.

* Charcutería en general (mortadela, salchichas, pasteles de jamón o carne).
* Queso fundido, queso en láminas, otros quesos sin marcas de garantía.
* Patés y conservas.
* Dulces y caramelos.
* Turrón, mazapán.
* Café y té instantáneos.

 


  Alimentos sin gluten

Pueden consumirse libremente.

* Leche y derivados lácteos (queso, mantequilla, requesón, nata).
* Carne, pescado y mariscos frescos.
* Huevos.
* Frutas
* Verduras, hortalizas y legumbres (frijoles, arvejas, lentejas, soja).
* Arroz, maíz y tapioca (harina y almidón).
* Azúcar.
* Miel.
* Aceite
* Margarina.
* Sal, vinagre, pimienta, levaduras sin gluten, colorantes.
* Café y te natural (no instantáneos), hierbas aromáticas (manzanilla, poleo, hierba luisa).
* Bebidas carbónicas.

NOTA: Se sobreentiende que todos estos alimentos están permitidos en su estado natural pero no en conserva. Con ellos puede cocinarse, preparar salsas y combinar entre sí.

Ciertos alimentos pueden contener o no gluten dependiendo de su procedencia: almidón modificado E-1404, E-1410, E-1412, E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450, fibra vegetal, fécula, proteína, proteína vegetal, colorantes, malta, extracto de malta, extracto de levadura, levadura, jarabe de malta, proteína vegetal hidrolizada, colorante, aromas, saborizantes, espesantes, gofio, almidón, fibra, harina, sémola, hidrolizado de proteína.

Cabe destacar que en algunos casos, en ciertos países algunas empresas han mostrado una preocupación y han certificado sus alimentos como libres de gluten.
 

La dieta sin gluten

Una vez diagnosticada la intolerancia celíaca, el único tratamiento existente consiste en mantener una dieta estricta sin gluten y de por vida.

La dieta no puede curar la enfermedad pero la controla. De modo que, con ella, se consigue la completa normalización clínica del sujeto que la padece y evita las posibles complicaciones a corto, medio o largo plazo.

No debe iniciarse una dieta sin gluten sin haber realizado previamente una biopsia intestinal que lo justifique, por la alteración de la mucosa. La prescripción de esta dieta, sólo porque hay sospecha de intolerancia a esta proteína o por el resultado de los anticuerpos específicos elevados, sin haber realizado una biopsia intestinal que lo confirme, es un error que se comete con frecuencia y lo único que se consigue es retrasar o enmascarar el diagnóstico de una posible intolerancia celíaca.

La dieta debe seguirse durante toda la vida. Está demostrado que el consumo continuo de pequeñas cantidades de gluten, puede dañar severamente las vellosidades intestinales o provocar otras alteraciones y/o trastornos importantes nada deseables, incluso en ausencia de síntomas. La dieta sin gluten permite la recuperación vellositaria, así como la desaparición de los síntomas.

La dieta sin gluten debe basarse, fundamentalmente, en alimentos naturales y frescos que no contienen gluten: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, legumbres y los cereales que no tienen gluten: maíz, arroz, mijo y sorgo, combinándolos entre sí de forma variada y equilibrada.

Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente trigo, cebada, centeno, triticale (híbrido de trigo y centeno) o avena.

Para la correcta adquisición de productos sin gluten, la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) distribuye unas listas entre sus socios con aquellos alimentos que se pueden consumir sin peligro alguno aun siendo manufacturados. Se debe evitar el consumo de productos manufacturados que no esté dentro de estas listas.

Como norma general, deben eliminarse de la dieta los productos a granel, elaborados artesanalmente o los que no estén etiquetados, donde no se pueda comprobar el listado de ingredientes.

Los celíacos tienen muy restringida la elección de alimentos en su dieta habitual debido al uso frecuente de la harina de trigo, almidones y del propio gluten, en la elaboración de productos de consumo general. Los celíacos se ven obligados a evitar, aproximadamente, el 70% de los alimentos comercializados existentes en la Unión Europea.

Algunos productos etiquetados «sin gluten» o «aptos para dietas sin gluten» o que llevan el símbolo internacional «sin gluten» (espiga barrada), a menudo contienen trazas de gluten y en ocasiones sobrepasan todos los límites establecidos. La ingesta continuada de este tipo de productos puede resultar perjudicial para el celíaco porque, pues como ya se ha señalado, el hecho de tomar gluten y no manifestar síntomas no quiere decir que sea tolerado. Por esta misma razón, aun conteniendo el producto esa marca, no se debe consumir si no está nombrado en las listas de las Asociaciones de Celíacos.

Se ha de tener precaución con la manipulación de los alimentos con el fin de evitar la contaminación de los mismos. Se evitará freír alimentos sin gluten en aceites donde previamente se hayan frito productos con gluten. En aquellas casas en las que hay un celíaco, se recomienda eliminar las harinas y el pan rallado de trigo y utilizar en su lugar harinas y pan rallado sin gluten o copos de puré de patata para rebozar, empanar o espesar salsas. De esta forma, casi todos los alimentos que se preparen los puede tomar toda la familia, incluido el celíaco. Se debe tener precaución con las harinas de maíz, arroz, etc. de venta en panaderías o supermercados sin certifcar la ausencia de gluten. Pueden estar contaminadas si su molienda se ha realizado en molinos donde también se muelen otros cereales que contienen gluten.

Los excipientes de algunos medicamentos contienen gluten. En España los laboratorios tienen la obligación de indicar su contenido en el prospecto y de realizar una advertencia.

Los alimentos importados pueden llevar a la confusión. Un mismo fabricante puede emplear, según las distintas normativas de los países, distintos ingredientes para un producto que se comercializa bajo la misma marca comercial.

Finalmente, y como norma general, si se sospecha que un producto puede contener gluten, no debe consumirse.

La dieta sin gluten y la avena

Aunque la avena propiamente dicha no tiene gluten, muchos celíacos se enferman cuando consumen avena. Se cree que el motivo es que muchas veces la avena se procesa en maquinarias que también son usadas para el trigo, la cebada y el centeno. Muchos celíacos son tan sensibles al gluten que los vestigios de estas maquinarias los enferman. Por lo tanto, para una dieta sin gluten, se debe evitar la avena.
 

Enfermedades asociadas

Las siguientes enfermedades han sido descritas como posibles asociadas a la condición celíaca: diabetes mellitus Tipo 1, dermatitis herpetiforme, tiroiditis autoinmune, hipoesplenismo, deficiencia de Ig A, gastritis atrófica, síndrome de Down, epilepsia, ataxia, neuropatía periférica, esquizofrenia,hepatitis autoinmune, cirrosis biliar primaria, alopecia areata, colitis colágena, trombosis venosa. Asimismo las personas celíacas tienen más probabilidades de sufrir linfomas y cáncer de esófago sobre todo si se incumple la dieta libre de gluten.

Algunas personas autistas pueden tener concomitantemente esta enfermedad. Motivo por el cual se suele proscribir el gluten de su dieta.

Cabe destacar que se ha comprobado recientemente que los celíacos tienen 4 veces más probabilidades de desarrollar hipotiroidismo, 3 veces más de padecer hipertiroidismo y 3,6 veces más de presentar tiroiditis.

 Trastornos de comportamiento

Un niño celíaco sin tratar puede presentar apatía (desinterés o decaimiento) con irritabilidad y llanto fácil. Esto sin embargo puede desaparecer una vez iniciado el régimen sin gluten.

Además, pacientes celíacos que han estado en contacto con gluten han manifestado estados de tensión, irritabilidad, depresión, e incluso, pérdida de la concentración en cantidades mínimas, afectando su desempeño en la vida diaria.

Si se descubre la intolerancia celíaca siendo ya adulto y el celíaco no apoya adecuadamente su tratamiento dietético con una disciplina psicológica y reemplazando aquellas masas apetecibles, se puede generar una frustración muy grande en el paciente, sobre todo en quienes no tenían restricciones en su dieta anteriormente y también en aquellos que no se han informado suficiente sobre las consecuencias de la ingesta de gluten; también suele haber casos en que el enfermo llega a sufrir infertilidad.

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