El Cañón del Chaco o Chaco Canyon, es un parque histórico nacional de los Estados Unidos (anteriormente monumento nacional) y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco que alberga la más densa y excepcional concentración de pueblos en el Suroeste de Estados Unidos.
El parque está ubicado al noroeste de Nuevo México, entre Albuquerque y Farmington, en un valle relativamente inaccesible cortado por el Chaco Wash. Conteniendo la mayor cantidad de ruinas antiguas al norte de México, el parque preserva una de las áreas culturales e históricas más importantes de América.
Entre el año 900 y 1150, Cañón del Chaco era un importante centro cultural de los anasazi.
Los habitantes de la región conseguían bloques de piedra arenisca y transportaban madera desde grandes distancias, armando quince importantes complejos que continuaron siendo las construcciones más grandes en América del Norte hasta el siglo XIX. Una evidencia de la arqueoastronomía en el Chaco fue sugerida, con el petroglifo «Daga del Sol» en la Colina Fajada como un ejemplo popular.
Muchas construcciones chacoanas fueron alineadas para capturar los ciclos solares y lunares, requiriendo generaciones de observaciones astronómicas y siglos de construcción experta coordinada.
 
Los sitios son considerados tierras de origen ancestral sagrados de los pueblos hopi, navajo y pueblo, que continúan manteniendo tradiciones orales que relatan su migración histórica del Chaco y su relación espiritual con la tierra.
El Cañón del Chaco era el centro neurálgico de los Indios Pueblo, arqueólogos y antropólogos tienen muchas teorías sobre lo que era. Fue un gran centro de actividades tecnológicas y espirituales, hay muchos lugares directamente relacionados con el universo.
En 1896 tuvo lugar la primera excavación sobre el terreno.
El sistema chaco se extiende sobre más de 53.000 kilómetros cuadrados desde la cuenca del San Juan hasta las altiplanicies circundantes. Contó con una serie de ciudades, en concreto 125, previamente planificadas, y con otros asentamientos de importancia que quedaron fuera de su territorio, planteándose la posibilidad de que fueran colonias. Las ciudades estaban comunicadas unas con otras mediante caminos y senderos de etapa prehistórica, identificándose a día de hoy hasta 400 km. Las ciudades más impresionantes contaban con edificios públicos y estaban estructuradas en forma de D. Destacan por encima del resto Pueblo Bonito y Chetro Ketl. Todas ellas jugaron un papel especialmente importante dentro de un sistema comercial, incluso cuando las fronteras de los anasazi cambiaron.
Además, dibujaban símbolos que no han sido descifrados y observaban los desplazamientos solares. Se considera que los descendientes actuales de los anazasi son los zuñi y los hopi)- sigue, al igual, que con los antiguos mayas, sin resolver. Este grupo humano comenzó a poblar la zona de las Cuatro esquinas-confluencia de los estados actuales de Utah, Colorado, Arizona y Nuevo México- desde el mismo comienzo de la era cristiana. Pero hacia el siglo X sucedió algo que los obligó a replegarse a los acantilados, a asentamientos en los cañones (Cañón del Chaco) con muros protectores… Pero ¿para protegerse de qué o de quién? A partir del año 1300, tras terminar de construir los más inaccesibles asentamientos que os podáis imaginar, se marcharon de ahí dejando todo atrás, como pensando en volver, sin embargo, en esa fecha los anasazi desaparecieron de la historia tras refugiarse en el valle de Río Grande y en el centro de Arizona, un lugar con unas condiciones naturales tremendamente difíciles para la vida humana en esta época, cuando menos en aquella. ¿Por qué? Se pierden sus huellas poco antes de la llegada de los españoles. ¿Por qué? Las razones de este éxodo no son conocidas.
Construidos con bloques de arenisca y madera,entre el año 900-1150 DC, los 15 complejos principales del Cañón, se componen de estructuras de cuatro pisos con cientos de habitaciones cuya construcción requirió miles de horas de obra.
Este pueblo vivía en kivas, unas construcciones consistentes en excavar en el suelo la habitación y rodearla de un muro, cubriéndola, con otro piso encima o con palos y barro, de hasta 4 alturas. La kiva más importante conocida es la de Pueblo Rincañada puesto que se trataba de un templo ceremonial, de gran amplitud, sin techo, con altos muros y construido, como no podía ser de otra manera, para el culto a los astros.
De hecho, los conocimientos anasazi incluían los solsticios, ciclos lunares, etc. Los arqueólogos siguen buscando pistas sobre uno de los grandes enigmas de Norteamérica. Los dibujos en las rocas podrán ayudar a desvelarlo. En este lugar de historias y fantasmas, las enormes cámaras ceremoniales subterráneas, lucían sombrías y amenazadoras, pero para los antiguos pobladores eran los lugares en donde los dioses hablaban con la gente. De todas las kivas la Casa Rinconada es la más grande y compleja, también la que mejor se conserva. Los techos y superestructuras de la mayoría de las kivas han colapsado pero en la Casa Rinconada aún es posible experimentar la danza solar una vez al año: el 21 de junio ocurre un momento mágico, como ha ocurrido durante un milenio, la luz del amanecer penetra en la kiva a través de una pequeña ventana dibujando así un rectángulo en la pared opuesta. Lentamente el rayo de luz sube hasta iluminar un nicho que no recibe luz en ningún otro momento del año.
Sus habitantes tenian sofisticados conocimientos de astronomía.

A la entrada del Cañón,se encuentran tres gigantescas losas de piedra, colocadas cerca de dos espirales grabadas en piedra sobre un muro.

En los equinoccios y solsticios, la luz del sol atraviesa estas piedras proyectando puñales de luz sobre las espirales con asombrosa precisión.
Los navajos no llegaron a la zona hasta 100 años después de la desaparición de los anasazi. No había otras tribus que amenazasen su desarrollo. ¿De qué o de quién huían para ese repliegue? Y, además, ¿qué los hizo desaparecer?
Pero…¿ qué tiene de especial el Cañón Chaco además de su enigmática disposición siguiendo las estrellas de Orión? Los cientos de espirales con las que seguían los movimientos del sol. ¿Cómo los mayas? Sí, como los mayas, como las pirámides de Egipto, de Indonesia… ¿Coincidencia? Lo dudo.

Lo que nos lleva a plantearnos cuestiones de la magnitud de si una cultura tiene tremendos avances astronómicos: ¿cómo es posible que no conocieran la rueda? como dicen nuestros arqueólogos e historiadores, un artilugio tan simple, si se equipara con la dificultad de alinear cientos de poblados con una constelación en el cielo, que a dia de hoy, en el año 2012, prácticamente ninguno de nosotros sabe situar entre la multitud de estrellas.

¿Cómo es posible que se les denomine como poblados prehistóricos y primitivos si ni siquiera conocemos sus métodos arquitectónicos?¿Cómo es posible que, alrededor de todo el planeta, diversas civilizaciones basaran sus ciudades en las mismas estrellas si no se comunicaban entre ellas como se nos ha contado? Más bien parece que nos han contado un cuento, en lugar de la Verdadera Historia…

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