Alimentos, antibióticos naturales.

Para reforzar el sistema inmunológico es conveniente que nuestra dieta esté compuesta por alimentos ricos en proteínas vegetales procedentes de LEGUMINOSAS (lentejas, garbanzos, habas, alubias), GRANOS INTEGRALES (arroz, avena, maíz, cebada, amaranto y quinoa) y FRUTAS Y VERDURAS debido a su alto contenido de vitaminas, minerales y fitoquímicos, muchos del grupo de los flavonoides.
Varios compuestos de éste grupo poseen efectos antibióticos y antivirales. Entre las mejores frutas para consumo frecuente podríamos destacar las ciruelas, ya que contienen casi todas las vitaminas del complejo B, lo que las convierte en excelentes antibióticos naturales. Los ácidos grasos poliinsaturados de su piel refuerzan la protección de la membrana de todas las células del cuerpo, impidiendo así la entrada de bacterias causantes de infecciones y enfermedades. También refuerzan el sistema inmunitario y el corazón.

 

Para prevenir las infecciones conviene asimismo reducir al máximo el consumo de harinas, azúcares refinados, lácteos y carnes. Su alto contenido en grasas saturadas y sus deficiencias de ácidos grasos omega 6 y omega 3 ejercen un efecto negativo sobre las defensas y favorecen las infecciones recurrentes. Existen además PLANTAS MEDICINALES con poderosos efectos antibióticos directos o bien activadores de las defensas que conviene consumir con cierta regularidad o utilizar como alternativa a los antibióticos químicos.

Limonero, Limonero, Cuánto te quiero !!

El  fruto del limonero, el cual se conoce como limón, tiene una forma ovoide (hasta 15 cm de largo) terminada siempre en punta, una piel lisa o rugosa, según su variedad (limón real, rugoso de castilla, mandarino, rayado o eureka entre otros) y su color es amarillo pálido
Las características más destacadas de la planta son sus hojas perfiladas por ligeros dientes, junto a sus flores blancas y perfumadas.

Propiedades curativas

Propiedades contra la dispepsia, los vómitos, la ictericia y la fiebre.
El limón pasó a ser una gran reserva de defensas contra la enfermedad del escorbuto.
Se considera muy medicinal, ya que contiene mucho ácido cítrico por lo que es rico en vitamina C, pero también tiene pecticina, caroteno, sales de potasa y glucosa, elementos que, en su conjunto, se encuentran directamente vinculados a acciones terapéuticas.

Sus usos son muy variados:
–         Combatir la gripe, el escorbuto y el dolor de cabeza
–         Fortalece las encías y cura la gingivitis (infamación de las encías),
–         Calma neuralgias y punzadas nerviosas
–         Evita y combate la vejez prematura
–         Purifica la sangre
–         Combate la debilidad sexual
–         Evita el derrame de bilis
–         Desinfecta toda clase de heridas
–         Ayuda a la digestión
–         Favorece la eliminación de ciertos parásitos intestinales
–         Normaliza las palpitaciones cardiacas
–         Cura el insomnio crónico

Remedios populares con el limón:

1: Para los trastornos digestivos, es altamente aconsejable tomar una taza de té de hojas del limonero después del almuerzo y la cena.

2: Si tiene las amígdalas inflamadas, enrojecidas y con fiebre alta, se puede aplicar el limón desde el primer momento de la crisis mediante gárgaras. Se utilizará dos o tres limones los cuales se exprime  y se les extrae el jugo con el cual se hacen gárgaras varias veces al día
Igualmente, se puede, como medida preventiva, una vez al día, principalmente durante los cambios de estación, aplicar compresas con un paño de algodón, bien mojado en zumo de limón caliente. Luego de exprimirlo se aplica en el cuello y se cubre con un paño de lana, para mantener el calor. Renovarlo cuando empiece a enfriarse.

3: En casos de hemorragias nasales. se debe aspirar jugo de limón por la nariz para detenerlas. En esta misma forma se descongestiona la cabeza cuando se sufre un resfriado.


4: Si se tiene gripe, se recomienda hervir 20 gramos de corteza de limón en 1/2 litro de agua. Se toma una taza al acostarse.


5: Si se tiene úlceras, erupciones de la piel, llagas, etc. se puede aplicar jugo de limón sobre las partes afectadas.


6: La corteza rallada, con un poco de azúcar, se convierte en remedio seguro contra las lombrices.


7: Como dentífrico, el zumo de limón en un vaso de agua calente quita el sarro de los dientes y acaba con el mal aliento, pero debe tenerse la precaución de enjuagarse bien la boca para eliminar el ácido cítrico que deja el limón, pues este daña el esmalte de los dientes.


8: Para dolores artríticos, reumáticos y en caso de golpes, se puede masajear con el limón partido por la mitad las áreas donde se siente dolor.


9: Con el fin de oxidar y eliminar las grasas que obstaculizan el trabajo del corazón, se debe tomar jugo de limón en agua caliente media hora antes de las comidas.


10: Para calmar los nervios y conciliar el sueño, se debe tomar en la noche, un té de las flores del limón haciendo hervir una cucharada sopera de flores en una taza de agua durante dos minutos.

El jugo de limón es efectivo para quitar manchas de óxido, de tinta y de moho. También se usa para darle sabor a las comidas y para quitar malos olores. El limón es un buen aliado en rutinas de belleza. Es un efectivo astringente para el cutis, parareducir poros abiertos. Para cabellos de colores claros, el jugo de limón puede hacerlos rubios. También borra las pecas, las manchas por la edad y otras manchas del cutis. Otro beneficio del limón para la piel es que es un buen remedio natural para combatir el acné.

 

Para la salud, el limón es un remedio muy popular para aliviar resfríosy aliviar el dolor de garganta. Se pone el jugo de limón a calentar en una sartén y se le agrega un poco de miel de abeja. Mientras todavía está caliente, se hacen unas gárgaras con la mezcla. Después se toma el resto.

Otro beneficio del limón es que puede aliviar las migrañas. Se pone la cáscara del lado amarillo sobre la frente. Cuando empieza a quemar la frente se quita y el dolor de cabeza se va. Para las migrañas muy fuertes, se recomienda poner jugo de limón caliente en una palangana y pararse con los pies descalzos encima mientras se lavan los trastos en agua caliente mezclada con jugo de limón.

El limón también es muy efectivo para desintoxicar el organismo. Una dieta muy famosa consiste en tomar jugo de limón con agua en ayunas por dos semanas. El primer día se toma el jugo de un limón revuelto en una taza de agua en ayunas. El segundo día se repite pero se usan dos limones, el tercero, tres limones, el cuarto, cuatro limones y así hasta llegar al sétimo día con siete limones. Después se empieza a reducir nuevamente la cantidad de jugo de limón, seis limones, cinco, cuatro, tres, dos, uno.

El limón también es efectivo para las encías que sangran. Si cuando se lava los dientes, le sangran las encías, pruebe este remedio: Corte la cáscara del limón y arróllela en su dedo índice asegurándose que la parte de adentro (la parte blanca de la cáscara) quede hacia afuera. Frótese las encías con la parte blanca por varios días hasta que deje de sangrar cuando se lave los dientes.

Propóleos.

El propóleos (gr. própolis) es una sustancia que obtienen las abejas de las yemas de los árboles y que luego procesan en la colmena, convirtiéndola en un potente antibiótico con el que cubren las paredes de la colmena, con el fin de combatir las bacterias, virus y hongos que puedan afectarla.

 Propóleos.

El propóleos tiene materias colorantes, los flavonoides como la galangina, que son las más activas en la función antiséptica. Además de esta sustancia, contiene resinas y bálsamos (un 50%), cera de abeja (un 30%), aceites esenciales (un 10%), polen y diversos materiales minerales: aluminio, plata, bario, boro, cromo, cobalto, estaño, hierro y muchos otros. También contiene provitamina A y vitaminas del grupo B, especialmente B3.

Las abejas sin aguijón de la Tribu Meliponini recubren todo el nido de cría con un involucro (lámina o membranas) fabricado con cerumen que es una mezcla de propóleos y cera. Con betumen cierran las aberturas donde confinarán la colonia en los troncos siendo el mismo una mezcla de propóleos pegajoso mezclado con barro también es denominado geopropóleos.

Entre las propiedades medicinales que se le reconocen a este producto están:

Antibióticas (bactericida y fungicida).
Antivirales.
Antitumorales.
Cicatrizantes.
Antiinflamatorias.
Analgésicas.
Antialérgicas.
Epitelizantes.
Anestésicas.
Inmunoestimulantes.

Su utilización en seres humanos debe hacerse con reserva (sobre todo en caso de intolerancia o alergia a alguno de los productos de las abejas o a las mismas abejas) y, si no se está en condiciones de administrarlo debidamente, preferentemente con recomendación médica.
Históricamente se lo ha utilizado para tratar catarros de las vías respiratorias altas, resfriado común, gripe de cualquier virus y cepa, sinusitis, otitis, laringitis, bronquitis, asma bronquial, neumonía crónica, tuberculosis pulmonar. También se la utiliza en dermatología para el tratamiento de abscesos, forúnculos, sabañones, grietas, verrugas, infección en la raíz de las uñas, entre otros daños de la piel. Es también eficaz en otros problemas como conjuntivitis, infecciones y llagas bucales, etcétera.

Se conoce que los egipcios utilizaban el propóleos como parte de los ingredientes para conservar las vísceras de los faraones. Ha sido utilizado en el tratamiento de animales con fiebre aftosa, necrosis bacilar, mastitis, helmintiasis en ovinos, entre otras. También se lo utiliza en la confección de finísimas lacas para el pintado de instrumentos musicales de cuerda, dándole gran resistencia a la laca.

Una medicina natural que puede beneficiarnos a todos
El propóleos es una sustancia de color pardo, olor dulce y sabor agrio elaborada por las abejas quienes la utilizan para tapar las fisuras que se producen en sus colmenas.
Es importante señalar que, aunque popularmente sea conocido como (el) «propóleo», su forma singular correcta es (el) «propóleos».
 

La historia del propóleos como sustancia curativa

El uso del propóleos para fines curativos no es reciente, yaque, en las civilizaciones del antiguo Egipto y en Grecia, se conocían sus propiedades antisépticas y cicatrizantes y, por ello, lo utilizaban en aplicaciones para combatir numerosas enfermedades. Aristóteles, incluso, en su Historia de Animales, hace referencia a esta sustancia llamándola «remedio para las infecciones de la piel, llagas y supuraciones».

En Roma, también fue muy importante el propóleos, incluso se ve reflejado en su mitología cuando señala que Júpiter transformó a la bella Melisa en una abeja para que pudiera producir una milagrosa sustancia curativa: el propolis («defensor de la ciudad»).

Aparece, incluso, citada en el Corán y se tiene constancia de que los incas utilizaban el propóleos para tratar estados febriles.

En el siglo XX, la utilización de propóleos fue masiva en dos importantes contiendas bélicas. En la Guerra de los Boers (1899-1902), en África del Sur, y en la Revolución Rusa. En ambos casos, se aplicaba un ungüento a base de propóleos y vaselina sobre las heridas no sólo con un fin antiséptico, sino también cicatrizante y regeneradora de los tejidos.

Recientemente, se han efectuado estudios, especialmente en China, donde se ha podido detectar la eficacia que tiene el propóleos en el tratamiento de la hipertensión, la arteriosclerosis y las afecciones cardiacas.

Las investigaciones desarrolladas en América, Polonia y Rusia han demostrado algo que ya sabían nuestros antepasados; que mediante el propóleos se puede tratar el acné, la urticaria, el herpes, la formación de abscesos y otras dolencias de la piel.

 
Igualmente, se ha podido descubrir que el propóleos combate algunos tipos de bacterias, hongos y levaduras. Por ello, resulta un aliado contra afecciones como la otitis, faringitis, sinusitis, infecciones urinarias y periodontitis y al posee una actividad de antirradicales libres, inhibe los procesos oxidativos, lo que se posesiona como un elemento importante contra el envejecimiento.

La composición del propóleos

La clave, tal vez, de todas las propiedades curativas del propóleos se encuentra, según los especialistas, en los flavonoides que contiene, unos compuestos que se encuentran en todas las plantas -existen más de 300 variedades- y de los que se sabe que son unos importantes regeneradores del daño celular vegetal debido a sus propiedades antioxidantes.

Aunque su composición variará un poco de acuerdo del lugar donde se encuentre la colmena, en términos generales se puede señalar que el propóleos está compuesto por:

Resinas y bálsamos (50 – 55%)

Cera (25 – 35%)

Aceites volátiles (10%)

Polen (5%)

Sustancias orgánicas y minerales (5%)

Dentro de este último grupo, se han encontrado ácidos orgánicos, ácidos fenoles, compuestos aromáticos (cumarinas, flavonoles entre otros) y metales como el aluminio, plata y hierro. En su composición vitamínica destacan la protovitamina A y varias del grupo B.
La cantidad promedio que pueden producir por colmena durante un año depende de la raza de abeja, suele estar entre los 150 g y 300 g.
Se recolecta al comenzar la primavera, ya que es necesario en la colmena durante los tiempos fríos. Para la recolección, el apicultor coloca una plancha plástica perforada sobre los cuadros de la colmena; en el momento de recolección, se introduce en un congelador hasta que el contenido se congele y así poder retirarlo más fácilmente; luego se lo introduce en agua caliente para separar el propóleos de la cera, las abejas muertas o restos de otros animales. En este momento el propóleo se presenta como una sustancia similar a una goma de mascar. Luego toma una forma granulosa y floja, de color ligeramente oscuro. Se lo conserva en recipientes de vidrio, nunca de plástico, lejos del aire y de la luz.


 

Tintura de propóleos

Se prepara como extractos alcohólicos de propóleos en proporciones variables entre el 15 y el 30% (en peso/volumen). Estos se obtienen mezclando la cantidad de propóleos con el volumen adecuado de etanol (alcohol etílico) de 70%. Se tienen en maceración durante 7 días como mínimo, agitando con frecuencia, y filtrando con un filtro de poro fino. La tintura se envasa en frascos ámbar, protegidos de la luz y se almacena a temperatura ambiente.

Equinacéa.

La equinácea es una planta que refuerza el sistema inmunológico, mejora las defensa y ayuda a prevenir infecciones de todo tipo.
PROPIEDADES:
Inmunoestimulante que aumenta las defensas inespecíficas y activa laformación de leucocitos (glóbulos blancos) en la sangre. Inmunorreguladora. Bacteriostática,bloquea la hialuronidasa (=enzima que facilita una invasión patógena), impide que se
extiendan las infecciones y favorece la curación de las heridas. Antitérmica, antiinflamatoria,
analgésica, antiviral, aperitiva, digestiva, colerética, sialagoga (=provoca la secreción de
saliva) y diaforética o sudorífica. Antialérgica y desintoxicante.

Indicada en la profilaxis y tratamiento complementario de afecciones respiratorias (gripe,
resfriado común, faringitis, rinitis, sinusitis, bronquitis).
La tintura se emplea en forma de colutorios en abscesos dentarios, y en baños, pomadas o compresas sobre quemaduras, heridas purulentas, forúnculos, acné, inflamaciones y ulceraciones dérmicas, así como en
ungüentos y cataplasmas vaginales frente a tricomonas. Suele recomendarse tratamientos
discontinuos.

 

Echinacea angustifolia: Se utiliza sobre todo la raíz. Más raramente se emplea la planta entera. Es más activa si se emplea la raíz en estado fresco.

Composición química.

Los principios activos más importantes que se conocen de la Equinacea angustifolia son:

Aceite esencial (1,5%) dentro del cual su principal componente es el humuleno.

Un equinacósido; es una molécula compuesta por glucosa, rhamnosa, ácido cafeico y brenzcatequinétilalcohol.

Polisacáridos o heteroglicanos; se trata de moléculas de peso molecular de 45.000 (compuesto de arabinosa, xilosa y galactosa) y de 25.000 (compuesto de rhamnosa, arabinosa, xilosa y galactosa).

Acidos orgánicos: derivados del ácido cichoreico, ácido cafeico, derivados del cafeoil-etílico, verbascósido, ácido clorogénico, ácido isoclorogénico.
Resina (1,9%), compuesta por ácido oléico, linoléico, cerotínico y palmítico.

Otros componentes: isobutilamida, bajo forma de ácidos grasos insaturados, poliacetileno, 8-pentadeceno-2-ona, 1,8 pentadecadieno, echinolona, cinarina, inulina, pentosano, azucares reducidos.

La Equinácea ha sido llamada con el subnombre de “antibiótico vegetal”. La experiencia Médica revela una clara actividad en las afecciones bacterianas y virales, sin embargo, el término antibiótico está mal empleado, ya que esta planta no mata directamente la bacteria como un antibiótico clásico. Su actividad se explica por una estimulación del sistema inmunitario.

La acción antinfecciosa, está facilitada por una acción antinflamatoria que puede atribuirse a la equinacina o a sustancias lipófilas como los fitosteroles.

 

Produce una elevación del nivel de interferón. El interferón, es un producto celular natural que se forma en respuesta a virus u otros ácidos nucléicos extraños. Puede descubrirse incluso dos horas después de la infección. Es liberado por las células infectadas y estimula la producción de proteína inhibidora de la traducción (TIP) en otras células huéspedes. La TIP se fija a los ribosomas celulares y bloquea selectivamente la traducción de RNA mensajero del huésped, y por lo tanto permitiendo una función celular normal en el huésped. El interferón no es específico de un virus, y puede ser activo contra varios; pero es específico de especie, y sólo puede utilizarse en aquella misma especie que inicialmente lo produjo.

A nivel óseo, la Equinácea actua acelerando y reforzando los fibroblastos y favoreciendo el tejido de sostén.

A nivel de tejido epidérmico, estimula la transformación de fibroblastos en fibrocitos, lo que facilita la regeneración tisular, a la vez que también estimula la elevación de las células epidérmicas del estrato germinativo (favorece la cocatrización).

Se ha empleado con éxito, como estimulante del sistema inmunitario, tanto en la prevención como en el tratamiento de infecciones respiratorias agudas o crónicas, gripes, catarros, infecciones gastrointestinales, otitis, alergias, inflamaciones articulares (artritis), infecciones bucales, infecciones renales, convalecencias, en alteraciones de la piel (dermatosis, eczemas secos y liquenificados, psoriasis, etc.), heridas, quemaduras, herpes labial, ulceras varicosas, vaginitis por cándida Albicans, en tratamientos de irradiación, quimioterapia, etc.

Jengibre, Zingiber officinale.

El jengibre o kion (Zingiber officinale) es una planta de la familia de las zingiberáceas, cuyo tallo subterráneo es un rizoma horizontal muy apreciado por su aroma y sabor picante. La planta llega a tener 90 cm de altura, con largas hojas de 20 cm.

Crece en todas las regiones tropicales del mundo. Las variedades más caras y de mayor calidad generalmente proceden de Australia, India y Jamaica, mientras que las más comercializadas se cultivan en China y Perú. Su nombre proviene del indoeuropeo: en sánscrito se decía shringavera, que significa ‘cuerpo de cuerno.’
Emite un aroma similar al sabor del jengibre que permite identificar la planta a distancia. Además del uso culinario que se le da al tallo carnoso de jengibre, en la cultura oriental ha sido utilizado como un producto curativo que forma parte de la medicina no tradicional.

 

El tallo contribuye a favorecer una mejor digestión, porque favorece la secreción de jugos gástricos, mejora los síntomas del reflujo gastroesofágico y elimina la pesantez posterior a una comida copiosa. Las enzimas que contiene el tallo de jengibre contribuyen a la desintegración de las proteínas permitiendo una evacuación gástrica más rápida. Incluso se utiliza para tratar las diarreas o cualquier otra alteración del tubo digestivo. Vinculado a este aspecto, previene la aparición de nauseas vinculadas a la indigestión y al movimiento intenso.
El jengibre contribuye a disminuir la tos, la bronquitis respiratoria y otras infecciones del tracto respiratorio que no mejoran con otros tratamientos. Su consumo habitual permite disminuir la probabilidad de sufrir numerosas enfermedades cardíacas, evitando trombosis y ataques cardíacos. Incluso puede contribuir a eliminar cálculos en los riñones de forma rápida e indolora.

 

El jengibre puede ser utilizado externamente para el tratamiento de los dolores dentales y los producidos por la artritis, además de contribuir a disminuir la hinchazón que produce inflamación local. En estas situaciones el jengibre debe prepararse y ser utilizado sobre la piel para lograr los mejores resultados analgésicos.

Orégano.

Sus propiedades han sido ampliamente estudiadas, siendo las más importantes su actividad antioxidante, antimicrobiana y, en estudios bastante primarios, antitumoral, antiséptica y también se la considera tónica y digestiva.
En la medicina popular, la infusión de orégano ha sido utilizado como un auxiliar en el tratamiento de la tos.
Según el Dr. Shiow Y Wang, bioquímico y líder en la investigación sobre las propiedades curativas de las plantas, las hierbas pertenecientes a la familia del orégano ejercen el mayor fecto antioxidante en el reino vegetal. En general, el orégano tiene hasta 20 veces más contenido en antioxidantes que las demás hierbas estudiadas.

En un cálculo del peso por gramo, el orégano y otras hierbas de la familia han superado a la mayoría de frutas y verduras en su acción antioxidante. El orégano tiene 42 veces más antioxidantes que las manzanas, 30 veces más que las patatas, 12 veces más que las naranjas y 4 veces más que los arándanos.

Espere: no corra hacia la alacena todavía: la forma del orégano que proporciona más beneficios para la salud es el aceite de orégano. Gracias a uno de los poderosos componentes de la planta, el carvacrol, su aceite puede combatir un amplio rango de infecciones y una variedad de hongos. Se han llevado a cabo muchas investigaciones sobre el aceite de orégano, descubriéndose que es un tratamiento efectivo para dolencias como la indigestión, la candidiasis (producidas por un hongo del tipo de las levaduras), diarreas, tensión nerviosa, picaduras de insectos, dolor de dientes, dolor de oídos, reumatismo y bronquitis (principalmente por sus efectos antiespasmódicos), entre otros desórdenes.

El orégano es tan beneficioso que incluso se han publicado libros sobre él. El Dr. Cass Ingram reveló las virtudes de esta hierba en su libro La cura está en la alacena: Cómo usar el orégano para mejorar la salud. El Dr. Ingram observó que “el orégano silvestre es una verdadera fuente de minerales naturales; contiene una densidad en minerales que rivaliza con cualquier otro alimento”. El orégano silvestre contiene altos niveles de calcio, magnesio, zinc, hierro, potasio, cobre, boro y manganeso. También contiene vitaminas C y A (betacaroteno) y niacina. Todo ésto convierte al aceite de orégano en un importante suplemento para tratar micosis internas y externas, incluído el pie de atleta. Ciertas enfermedades de la piel como la psoriasis y el eczema disminuyen considerablemente al tratarlas con dicho aceite. Ingram explica que este maravilloso descubrimiento “destruye toda clase de hongos y levaduras, sin imporar dónde se hayan instalado”.

El mercado ofrece actualmente una gran variedad de suplementos de orégano, pero tenga cuidado con su contenido. Para ser efectivo, el aceite debe ser elaborado con orégano silvestre, crecido en la montaña y libre de productos químicos y pesticidas. También debe estar emulsionado en otro aceite portador como el aceite de oliva extra virgen. El orégano verdadero sólo crece en terrenos y bajo climas muy específicos y no se puede obtener en casa, incluso si se plantaran las semillas adecuadas.

Tomillo.

El Tomillo es una planta muy utilizada como condimento en la cocina, sin embargo su uso en la medicina alternativa es muy recomendado ya que esconde numerosas propiedades medicinales.

Thymus es un género con alrededor de 350 especies de plantas aromáticas herbáceas y perennes, conocidas comúnmente como tomillo, de la familia de las labiadas (Lamiaceae). Son nativas de las regiones templadas de Europa, África del Norte y Asia.

Varios miembros del género, entre los cuales el más conocido y especie tipo es Thymus vulgaris, se cultivan como condimento y planta ornamental.

Se trata de una planta con gran tradición en la herboristería. Se utiliza par aliviar la tos, los trastornos digestivos (flatulencia, digestiones pesadas) y para combatir la inapetencia (una infusión de flores y hojas tomada antes de las comidas). Es un remedio eficaz contra la diarrea leve y se ha utilizado tradicionalmente para combatir los parásitos intestinales. Por vía externa es un buen desinfectante. Enjuagarse la boca con una infusión de tomillo combate el mal aliento.

 
En la medicina alternativa el Tomillo cumple un gran papel por todas sus beneficios al ser usado como remedio casero.
Los usos más populares del tomillo son aquellos relacionados con la digestión y el sistema respiratorio, en especial de la parte alta. Ello es debido a las propiedades carminativas y su poder para reducir gases y aerofagias en el primer caso, y por sus propiedades antisépticas, expectorantes y mucolíticas en el segundo. Por su poder antiséptico, puede aplicarse incluso en heridas abiertas. Su acción purificante de la piel ayuda a equilibrar el cuero cabelludo, eliminando problemas de caspa. Se emplea también en problemas bucales como aftas o gingivitis. Las propiedades antimicóticas del tomillo, unidas a las antisépticas, le permiten tratar vaginitis e infecciones por Candida albicans.
 
El timol presente en el tomillo es la causa de sus propiedades antirreumáticas y antiinflamatorias. Y la naringenina a su vez favorece la circulación, siendo de gran ayuda en personas con problemas de riego. Posee a su vez propiedades antioxidantes, y por consiguiente, antienvejecimiento.

El tomillo es un emenagogo, esto es, ayuda en las menstruaciones difíciles y dolorosas. Y por su actividad sobre el aparato circulatorio ayuda a reducir la intensidad de las migrañas.
Antiguamente el tomillo se empleaba para combatir parásitos intestinales.
En la actualidad se estudia su acción sobre el sistema inmunológico y el posible efecto sinérgico de su asociación con otros inmunoestimulantes. Es probada su eficacia como preventivo de procesos gripales y catarrales.

Las maravillas del Ajo, Allium sativum.

Son muchas las propiedades medicinales que desde siempre se le han asignado a esta planta, originaria del centro de Asia.

Es quizás el remedio natural con mayores propiedades medicinales demostradas experimentalmente: Efecto hipotensor a dosis altas, fluidificante de la sangre – muy utilizado por personas que han padecido trombosis, embolias o accidentes vasculares-, hipolipemiante -disminuye el colesterol LDL, es decir el nocivo para el cuerpo-, antibiótico y antiséptico general, estimulante de las defensas, vermífugo, callicida…

 

El ajo, es considerado, uno de los vegetales curativos, más importantes. En los últimos años, se le ha estado dando, mucha más importancia y difusión a este vegetal, y a tratar de educarnos para estimularnos en su consumo, brindándonos mucha más información sobre todas sus propiedades y sobretodo, como actúa, como medio preventivo y curativo en las distintas enfermedades. Por lo tanto, una vez recopilada esta información, de muchos artículos leídos, en distintos textos y revistas que consideramos serios, creemos que lo importante, no es tenerlas guardadas, sino difundirlas lo más posible, para que éstas informaciones y conocimientos puedan servir, a su vez de ayuda a todo aquél que la necesite.
El ajo, ayuda a prevenir y curar todas las enfermedades de las vías respiratorias.

Se utiliza para eliminar parásitos y en estos casos el jugo del ajo es uno de los mejores remedios, y aún en las especies difíciles de expulsar, se obtienen resultados sorprendentes.
Ayuda a quienes padecen de ácido úrico y actúa como protector en la calcificación de las arterias. Previene la hipertensión y la mala circulación, ya que tiene una acción hipotensora.
Es estimulante, diurético y expectorante. El ajo ayuda a eliminar los viejos residuos que van quedando en el organismo, sus enzimas favorecen una buena síntesis de los ácidos grasos, ayudando a bajar el colesterol malo o LDL.
Tiene un alto contenido de fósforo y de azufre, por eso se destaca como un sedante especial para los nervios.
Aconsejan comerlo crudo ya que cocido pierde más del 90% de su efectividad.

El ajo produce mal aliento y transpiración desagradable, sólo por un corto período de tiempo, es decir mientras se expulsan las toxinas acumuladas en el organismo, una vez liberadas éstas, ya no se despide mal olor, ni en el aliento, ni en la transpiración, ni siquiera en la orina y las deposiciones. Esto es debido a que ese olor desagradable que se atribuyen a los ajos, no es debido a los ajos propiamente dicho, sino a las toxinas acumuladas en el organismo que, al combinarse con los activos principios eliminadores del ajo, despiden ese olor desagradable.

cocido pierde más del 90% de su efectividad

Esto se puede entender fácilmente con este ejemplo. Una persona que practica una alimentación sana y natural, donde el ajo ocupa un lugar preferencial, no desprende ese olor tan desagradable que se le atribuye al ajo, pero sí ocurre esto, en aquellas personas que comen ajo, pero a su vez continúan una mala alimentación, en base a alimentos ricos en grasas, embutidos, bebidas alcohólicas, etc. En estos casos lo que sucede, es que el ajo continua constantemente, eliminando toxinas, producidas por la mala alimentación, y es justamente, la constante eliminación de estas sustancias, la que producen ese olor desagradable, no el ajo.

Podemos comenzar para acostumbrarnos, con uno o dos dientes de ajo, que lo podemos acompañar con un pedazo de pan, masticándolos bien. Luego, de a poco, aumentaremos hasta llegar a cuatro o cinco. La cantidad depende de la tolerancia de cada persona, hay quienes llegar a comer hasta una cabeza entera sin molestias y con grandes resultados.

En casos de reuma, da excelentes resultados, crudo, rallado, aplastado o picado, lo ponemos en una taza con un caldo de verduras, y lo tomamos media hora antes de las comidas.
Es muy recomendable como desinfectante, por lo tanto en caso de picarnos algún insecto extraño, podemos frotarnos con ajo crudo.

Y para finalizar, diremos, que el órgano que más se beneficia con el ajo crudo, es el corazón. Si tenemos en cuenta, que el ajo, es el gran purificador de la sangre, sacaremos como consecuencia que también es el gran fortalecedor del corazón.
Afrodisíaco y energético

Su origen está en Asia Central, pero los chinos y egipcios ya lo utilizaban en la más remota antigüedad: Alimentaban con ajos a los esclavos que construían las pirámides porque creían que el ajo les aportaba energía. También se empleó en el proceso de momificación y como moneda.

En Grecia y Roma el ajo se consideró un potente afrodisíaco y en la época medieval se usó el ajo para librarse de brujas, vampiros y malos espíritus. En otros andares, durante la II Guerra Mundial se repartía entre los soldados para que tuvieran un remedio contra las heridas.

 

En casos de hipertensión y arteriosclerosis, basta con comer dos o tres dientes de ajo todos los días; ensanchan los vasos sanguíneos, lo que ahorra jaquecas, vértigos insomnios. Su consumo es indispensable para las personas de ocupación sedentarias, en particular para las que realizan trabajos intelectuales, porque estimula el funcionamiento del cerebro, el corazón y las glándulas sexuales.
Igualmente, una inhalación de ajo triturado cura la gripe, las anginas y catarros en sus etapas iniciales. Este mismo tratamiento es utilizado en casos más serios, como la tos ferina, la pulmonía, inflamaciones de los oídos y de la mucosa de los ojos.

Su uso más común es agregárselo a las comidas y esto alivia enfermedades gastrointestinales infecciosas, colitis, bronquitis y en general cualquier problema inflamatorio. La única contradicción es cuando se sufre de inflamaciones de los riñones.
La medicina popular hace tiempo que conoce un remedio muy eficaz contra la gota, el reumatismo, los cálculos renales y en la vejiga; se trituran cinco bulbos de ajo y se deja reposar en 500 gramos de vodka en temperatura ambiente durante ocho o diez días. Se toma media cucharadita tres veces al día.

Propiedades beneficiosas del ajo

Desde muy antiguo, el ajo ha sido utilizado en diversas enfermedades gracias a sus
El ajo crudo tiene propiedades antisépticas, fungicidas, bactericidas y depurativas, debido a que contiene un aceite esencial volátil llamado aliína, que se transforma en alicina, responsable de su fuerte olor y que se elimina por vía respiratoria. Aunque también tiene otras propiedades beneficiosas para el organismo:

  • Estimula las mucosas gastrointestinales provocando un aumento de las secreciones digestivas y de la bilis.
  • Es diurético.
  • Aumenta las secreciones bronquiales, por lo que se dice que es expectorante, desinfectante y descongestionante.
  • Su consumo frecuente provoca vasodilatación (aumento del diámetro de pequeños vasos sanguíneos; arteriolas y capilares) lo que hace que la sangre fluya con mayor facilidad y que disminuya la presión sanguínea.
  • Por todo ello, el consumo habitual de ajo es muy recomendable en caso de parasitosis intestinales, cualquier proceso infeccioso y para aquellas personas que tienen hipertensión y riesgo cardiovascula.

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http://www.jengibre.org/
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