El nombre genérico de Arnica proviene del griego, Ptarmikos, por su capacidad de hacer estornudar y “montana” corresponde a su hábitat en las montañas.

Coloquialmente se llama “tabaco de montaña” porque los pastores fuman las flores y las hojas del árnica como si fuera tabaco.

Es original de Europa central y meridional aunque también difundida por Asia y América del Norte en las montañas y suelosácidos. En España se localiza en la cordillera Cantábrica y en las montañas de Galicia y es frecuente en los Pirineos.

Es una planta vivaz de tallo erguido que alcanza los 15-60 cm de altura, las hojas ovales forman una roseta basilar en el suelo. Las flores de color amarillo son grandes y terminales.

Las tribus germánicas ya conocían sus propiedades medicinales y hasta hoy en día el Árnica Montana continua siendo muy apreciada por campesinos y pastores. Hoy en día la gente amante de la medicina natural vuelve a tenerla en su botiquín de remedios naturales.

La Árnica Montana es uno de los medicamentos homeopáticos mas conocidos por su efecto sobre tejidos dañados por golpes o traumatismos de cualquier índole, ya sea por accidentes o por cirugías, esguinces, luxaciones, sobre esfuerzo físico con presencia de dolorimiento muscular o articular.

Produce muchos beneficios en pacientes candidatos y los que han sido sometidos a cirugía. Se emplea como un medicamento de primera elección en el proceso preoperatorio, puesto que ayuda a mejorar el tiempo de sangrado; y en el período postoperatorio, ayuda a la reabsorción de coágulos evitando que estos migren a otras partes del organismo produciendo complicaciones o secuelas; estimula a la curación en tejido dañado por la manipulación durante la cirugía.

 

 

  PARTE UTILIZADA:
Las flores.

ACCIÓN  FARMACOLÓGICA:

Antinflamatoria, Analgésica, Antiséptica piel, Antivaricosa.


 

 

 

 

RECOMENDADA PARA:  

Externo:: Golpes o Dolor o Reumatismo Muscular o Articular, Inflamación Bucal, Forunculosis,Flebitis superficial.

Principios activos:

El árnica contiene aceites esenciales con propiedades desinfectantes y antiinflamatorias. Además, lleva principios amargos, flavonoides (sustancias que tonifican el sistema circulatorio) y colina, que reduce la presión sanguínea.

Uso externo:

Las compresas o apósitos de tintura de árnica se utilizan para tratar desgarros y distensiones de músculos y tendones y ayudan también a la reabsorción de los hematomas. La tintura debe diluirse siempre en agua antes de entrar en contacto con la piel, pues en caso contrario puede provocar alergias cutáneas. En forma de pomada se emplea para aliviar los dolores provocados por contusiones y torceduras, favorecer el riego sanguíneo local y acelerar la curación.

Uso interno:

Los preparados con árnica deben tomarse bajo estricto control médico ya que puede causar diversas alteraciones gástricas y palpitaciones cardíacas.

Consejo:

  • En las inflamaciones de boca y garganta, da buenos resultados realizar enjuagues y gargarismos con té de árnica templado. Estimula la irrigación sanguínea en la zona y aumenta la resistencia defensiva de las mucosas.
  • Preparación del té de árnica:
    Verter 1/4 de litro de agua hirviendo sobre 1-2 cucharadas de flores. Colar al cabo de 10 minutos.
Para prevenir complicaciones en el parto también se usan otros medicamentos:

– ARNICA MONTANA 9 CH: previene hemorragias, hemorroides, dolores y edemas y evita riesgos tromboenbólicos. Tomar 1 tubo-dosis de glóbulos justo después del parto y tomar otro tubo-dosis a las 8 horas.

– CHINA RUBRA 9 CH: mejora la fatiga, el cansancio y la anemia con hipotensión. Trata el meteorismo (flatulencia, borborigmos) y la hipersensibilidad. Tomar 5 gránulos por la mañana y por la noche.

– STAPHYSAGRIA 15 CH: reduce el dolor de la episiotomía. Tomar 5 gránulos al día 10 días.

Estos medicamentos puede tomarlos perfectamente la mamá en la lactancia, ya que no tiene ningún efecto secundario para su bebé.

 

Indicaciones o aplicaciones terapéuticas del Árnica Montana

Cuando tomamos Árnica Montana como remedio homeopático, es útil en esguinces, golpes, luxaciones, etc. pero también como postoperatorio. Después de una operación quirúrgica ayuda a una recuperación más rápida y con menos complicaciones.

Tras el parto la mamá se recupera muy rápido y suele evitar los “entuertos” (molestias producidas cuando todo el cuerpo, tras salir el bebé, trata de ponerse otra vez en su sitio)

Cuando lo aplicamos a nivel externo sirve también para torceduras, caídas, chichones, luxaciones o simplemente golpes fuertes.
Va muy bien en casos de entumecimiento general tras el parto, operaciones complicadas o por tener que adoptar mucho tiempo la misma postura.

En dolores articulares reumáticos, artrósicos o artríticos.Los deportistas toman y/o aplican Árnica Montana después de una competición o esfuerzo extremo ya que al día siguiente les duelen todos los músculos. También para los que van el primer día al gimnasio.Podemos probar cuando los granos, forúnculos o abscesos se enquistan pero no maduran. Ayuda a que drenen. Nunca hemos de aplicar Árnica Montana sobre heridas abiertas ya que podría ser muy irritante. Recordad que siempre hay que diluir la tintura de Árnica Montana con agua ya que si no es demasiado concentrada y puede producir una erupción.Por último decir que el Árnica Montana además del dolor suele ayudar también a que no aparezcan (o desaparezcan antes) los moratones.

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